|
|
|
HEMEROTECA » |
HORTENSIA GARCÍA
¿Por qué ha tardado una década en ponerse en marcha el proyecto del jardín arqueológico del antiguo hospital?
Sospecho que porque está en un punto de entrecruzamiento de competencias de varias administraciones y eso siempre plantea problemas. Además de la Diputación de Valencia como propietaria del jardín, está el ayuntamiento como responsable del mantenimiento y las conselleries de Cultura, por el tema arqueológico, y de Infraestructuras, que financia y ejecuta. Menos mal que son del mismo signo político.
¿También ha adaptado el proyecto para reducir la obra dura y poner más verde?
En realidad se va a hacer como estaba previsto, no hay modificaciones sino una interpretación del proyecto no ajustada a la documentación. La superficie verde es la que había. Combina plantaciones existentes con otras nuevas en función de lo que requiere este espacio. Es cierto que tenemos la recomendación del ayuntamiento de reducir al máximo la superficie pavimentada. Hemos optado por un pavimento de piedra basáltica, de color negro, de pequeñas dimensiones que se adapta a todas las geometrías y que ya se ha colocado en el Muvim [Museo Valenciano de la Ilustración].
¿Qué va a pasar con las ruinas del antiguo Hospital de Valencia y los restos humanos del cementerio?
Los jardines, y esto es fundamental, han de ser un espacio para uso y disfrute ciudadano y no un campo arqueológico. Aquí ha habido rifirrafes con la Conselleria de Cultura que proponía incluso dejar al a aire la muralla cristiana en Guillem de Castro. Se ha valorado pero no hay presupuesto en esta fase. Me interesa que la arqueología se reconduzca hacia espacios de usos ciudadano. Los arqueólogos tienden a dejar muchos espacios abiertos que luego acaban siendo vertederos y suprimen espacio público. No estoy de acuerdo con desbrozar el terreno y dejar a la vista cimentaciones quizás sin interés. La interpretación retórica de las ruinas induce a confusión. Hay que saber dónde está el valor de los elementos. Mi criterio siempre es la belleza.
¿Cómo dialogará el jardín histórico con el Muvim y con el antiguo hospital?
El Muvim va a ganar muchísimo porque ahora pierde con todos los restos desperdigados. Habrá una continuidad donde ahora hay una fractura evidente entre el edificio y el jardín. Éste servirá para dar unidad a todos los edificios que además tienen unos usos muy distinto. Vamos a hacer más legible la lectura de esa manzana.
Su relación con el ayuntamiento no parece haber sido fácil. Le han puesto problemas hasta con el tipo de farolas...
Sí, eso es verdad. Habíamos propuestos las mismas farolas que están en la parte exterior del Muvim. El ayuntamiento dijo que eran muy altas y que había dificultades de accesibilidad para la grúa de los operarios de mantenimiento que cambian las luminarias. Hemos rediseñado las farolas reduciendo la altura hasta 5 ó 6 metros. El ayuntamiento quería una farola clásica pero nosotros entendíamos que este espacio debe ser coherente con el Muvim. No podemos poner farolas, bancos o papeleras segregados. También hubo algún problema con la disposición de los pipicanes.
¿Ha cambiado mucho la ciudad desde que hizo el Muvim?
Tengo ecos muy lejanos, la verdad no lo he seguido mucho porque no he participado en ninguno de los acontecimientos que han seguido a la construcción del Muvim como todo el tema de la Copa del América. He visto el Veles e Vents y he leído sobre intervenciones de Nouvel y Calatrava pero no sé si se han llevado adelante o son sólo proyectos. Ahora que iré con más asiduidad podré tener opinión.
¿Como arquitecto que fue de la Expo 92 de Sevilla, cree que está bien resuelto el uso de los edificios tras los grandes eventos? ¿Qué haría usted en un espacio como la marina del puerto de Valencia?
Es difícil extrapolar. En Sevilla era preciso demoler casi el 90% de los espacios, pero la crisis económica de los 90 lo impidió y los edificios acabaron vendiéndose a la ciudad por un precio simbólico eximiendo a las naciones del coste de la demolición. Eso ha llevado a que pabellones pensados para durar seis meses siguan en pie con problemas de permanencia. El espacio de la Expo, que se ha reconvertido en parque tecnológico y de oficinas, es una isla, una fractura, le falta el haberlo hecho ciudad, con viviendas, parques... La crisis que sigue a todos los grandes eventos hace que se retrase la utilización de los edificios. En Lisboa en cambio sí hubo planificación y se han reutilizado. En todo caso, es difícil incorporar a la ciudad edificios construidos con tanta celeridad. Todo dependerá del factor económico. Si acaba un evento y empieza una crisis es complicado que la ciudad asimile esos espacios.
La arquitectura de iconos, como casi todo, está en crisis ¿Hacia donde va la profesión?
Creo que la arquitectura del espectáculo y de los tiempos alegres que se han repartido algunos arquitectos estrella ha tocado a su fin. Hay una nueva sensibilidad hacia una arquitectura que resuelva los problemas de la sociedad, una arquitectura que potencie los espacios públicos y profundice en los valores cívicos. Una arquitectura alejada de las modas, que conviva en armonía con el medio físico y en equilibrio con el medio ambiente.
¿Cree que en ese contexto tienen cabida proyectos como el Ágora de Calatrava?
La Ciudad de las Ciencias es precisamente el ejemplo de arquitectura excesiva y de grandes presupuestos. Estos serán los edificios que van a estar más cuestionados. Las necesidades van por otros derroteros. Los iconos no se construyen, los hace la historia y están muy lejos de los arquitectos y de los políticos. Podemos construir edificios singulares que podrán devenir en iconos o no. Yo soy partidario de una arquitectura de continuidad con la realidad física no de ruptura del tejido urbano como pasa con alguna de estas construcciones. El Guggenheim es un edificio espléndido que sí ha cumplido el objetivo de regenerar una ciudad como Bilbao, pero es difícil repetir este éxito por más que quieran algunos alcaldes desde una visión provinciana.
|
|
Consulta los estrenos de cine en Valencia cada semana.
Conciertos en Valencia
No te pierdas todos los conciertos en Valencia!
Teatro en Valencia
Las obras de teatro y espectáculos en Valencia.
Rutas, excursiones, cicloturismo y mucho más!
SALT es un traductor que permite pasar los textos del castellano al valenciano y a la inversa.
|
|
||||||||