EFE
La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, asegurado hoy que antes del final del presente su mandato, en 2011, la ciudad de Valencia podría llegar a los cincuenta aparcamientos públicos y superar los 44 que hay actualmente y que ofrecen un total de 16.400 plazas.
Barberá hizo estas manifestaciones durante la inauguración del aparcamiento de la calle Ingeniero Rafeal Janini, que cuenta con dos plantas en subterráneo que ofrecen 256 plazas, siete de ellas para minusválidos, con una superficie en planta de 3.190 metros cuadrados y cuya inversión asciende a 4,8 millones de euros.
La obra del aparcamiento, destinado exclusivamente a residentes, ha incluido el embellecimiento del barrio, con la pavimentación y ajardinamiento de la superficie y la construcción de una fuente ornamental.
Está dotado de instalaciones de iluminación automatizadas, saneamiento, protección y detección de incendios, ventilación y detección de CO, así como de un sistema de vigilancia con cámaras de seguridad.
Aclamada por los vecinos del barrio Isla Perdida en el distrito de Algirós, que ha pasado de 95 a trescientas plazas de estacionamiento con el aparcamiento y en superficie, Barberá ha informado de que las plazas en venta valdrán 17.000 euros (IVA incluido) y que la concesión a Lubasa es para sesenta años.
"Calculamos que al final del mandato estarán en marcha cincuenta aparcamientos", ha sentenciado Barberá, que estuvo acompañada en la inauguración por el concejal de Circulación y Transporte, Alfonso Novo.
El edil popular ha explicado que desde 1970 a 1991, la ciudad sólo contaba con dos aparcamientos públicos, que aumentaron a 27 en 2005 y a partir del año siguiente, con la entrada del segundo plan de aparcamientos ya hay 44 y se quiere llegar a la cifra de cincuenta.
Barberá ha señalado que además del plan de aparcamientos se han adjudicado otros, aunque la falta de financiación ha hecho que cinco de ellos han renunciado.
Novo se ha referido a las obras del aparcamiento de Rualla, paralizadas por la excavación de restos que se remontan al siglo III antes de Cristo y ha asegurado que confía que entre octubre y noviembre, "cuando se puedan rescatar, catalogar y almacenar los hallazgos, se continuará la construcción".