JOSÉ PARRILLA VALENCIA
El ministro de Fomento, José Blanco, ha remitido una carta a la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, en la que anuncia una solución provisional para el túnel de la V-21, concretamente la prolongación del tercer carril de superficie unos 250 metros para que en ese espacio se pueda producir el trenzado con el tráfico del túnel antes de la reducción final a dos carriles.
De esta manera, el ministro cumple con dos objetivos. El primero es responder a la carta previa de la alcaldesa, que había criticado muy duramente la demora de la respuesta. Y la segunda es buscar una solución a un tema que se había enconado porque ambas administraciones atribuían a la otra la responsabilidad de regular el tráfico del túnel, en el que se producen importantes atascos por la confluencia de cuatro carriles en uno a la salida del mismo en dirección a Barcelona.
"Provisionalmente -dice Blanco- se está estudiando una alternativa que permita dar continuidad al tercer carril que procede de superficie, prolongándolo 250 metros, para que en esa longitud se pueda producir el trenzado de ambos tráficos (subterráneo y de superficie) antes de la reducción a dos carriles, lo que mejoraría muy notablemente la fluidez del tráfico".
De todas formas, el ministro recuerda que la obra se ajusta al diseño inicial, con unas mejoras que propuso el ayuntamiento para permitir la conexión desde la Universidad Politécnica.
Expone, asimismo, que el tráfico que discurre por superficie es similar al del túnel y que el problema se genera en verano por el movimiento de las playas.
Y advierte, en última instancia, de la importancia de "llevar a cabo una eficiente gestión del tráfico en las horas punta, tal como estáis haciendo y quiero agradecerte", le dice a la alcaldesa.
En cualquier caso, Blanco asegura que es "prioritario" dar una solución definitiva a este problema construyendo el tercer carril de la V-21, proyecto que se ofrece a consensuar con el Ayuntamiento de Valencia.