PACO VAREA VALENCIA
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Los restos humanos hallados hace dos meses en la plaza Colonia Española de Méjico del barrio de la Fuensanta de Valencia se corresponden con personas fallecidas por una epidemia que azotó la ciudad hacia finales del siglo XIX, según ha afirmado la concejala del Ciclo Integral del Agua, María Angels Ramón-Llin, después de recibir el informe del arqueólogo que ha realizado la investigación. Los restos humanos se encontraron cuando una empresa estaba realizando las obras de un nuevo colector de saneamiento en el barrio.
Los datos apuntan a que los fallecimientos tienen relación con uno de los cinco episodios de cólera ocurridos en la segunda mitad del siglo XIX, como publicó Levante-EMV. Sin embargo, para determinarlo con tal rotundidad el especialista aconseja realizar un estudio antropológico. "Lo decidiremos en septiembre previa consulta con el servicio arqueológico municipal", anunció la concejala.
Ramón-Llin explicó que "lo que sí han descartado los especialistas es que las muertes tengan una relación con alguna causa bélica, como se apuntó en algún momento, por la disposición de los cadáveres en las fosas". La responsable municipal recuerda que la aparición de las fosas obligó a desviar la ejecución del colector y sólo se ha trabajado en ese tramo de la plaza con lo cual los vecinos de la Fuensanta viven encima de un gran camposanto.
Cuerpos de todas las edades
En el espacio analizado se han determinado la existencia de casi 100 cadáveres de todas las edades en distintas fosas, entre ellos bebes, niños, adultos y ancianos. Asimismo, se han encontrado restos como gotas de mercurio procedentes de un tratamiento terapéutico o de un termómetro que se pudieran haber introducido en la fosa junto a los muertos.
Al parecer hay más restos en otros tramos de la calle e incluso podría haber más bajo los edificios, aunque en éste caso si los hubo se hallaron cuando se hicieron los edificios.
La concejala añadió que no ha habido necesidad de abrir más la calle y, por tanto, no se ha precisado la extensión del cementerio en un barrio de los años 50.
Ramón-Llin manifestó que "los especialistas apuntan sobre la existencia de una gran mortandad en un periodo corto de tiempo y de personas enterradas en un lugar de cuya existencia no se tenía conocimiento. Al parecer eran personas sin recursos acogidas en casas de caridad y algunos cuerpos se enterraron con mucha rapidez, en muchos casos con ataúdes y otros sin. No se han hallado heridas ni fracturas en los restos".
Apilados cada cinco metros
Una de las peculiaridades del cementerio es que los restos estaban apilados cada cinco metros. "Es uno de los datos que más curiosidad me despertó cuando me llegó el informe. En el documento se explica que era el espacio por donde cabían dos carros y de ahí lanzaban los cuerpos a tierra y les echaban cal", manifestó la concejala.
Así, los hallazgos de los restos en la Fuensanta se han destacado como muy importantes porque se ha descubierto un cementerio desconocido. El camposanto estaba alineado en calles y separadas por una distancia inusual entre los enterramientos. Lo que sí ha quedado claro es la construcción del cementerio a toda prisa por una gran mortandad.
Los terrenos del cementerio encontrado podrían ser de una institución benéfica o caritativa como lo fue la Casa de la Misericordia que la habría enterrado a personas sin recursos. Cerca del barrio está la Casa de la Misericordia ubicada en los terrenos de la antigua alquería de la Misericordia. Algunos cuerpos se enterraron con gran rapidez, algunos con ataúdes y otro sin.