EFE
El bedel que se marchó antes de la hora fijada para el cierre en el museo de las históricas Torres de Quart de Valencia y dejó encerrados casi una hora a dieciséis turistas abandonó su puesto de trabajo con antelación porque se sintió indispuesto y actualmente se encuentra ingresado.
Así lo ha asegurado hoy el alcalde en funciones del Ayuntamiento de Valencia, Ramón Isidro, durante la visita al recién inaugurado puente de Nazaret, y ha afirmado que el vigilante está enfermo e ingresado" aunque no ha aportado más datos de la indisposición que sufrió y que le obligó a marcharse antes de hora del museo.
El pasado miércoles, el vigilante encargado de cerrar el museo se marchó antes de las ocho y media de la tarde, hora fijada para el cierre, sin comprobar si quedaban visitantes en la parte alta de la construcción y dejó sin salida a un grupo de turistas, que tuvo que ser rescatado por la Policía Local.
"No puedo decir nada más hasta que los médicos no emitan el informe correspondiente", ha señalado Isidro, que ha justificado: "cuando nos encontramos mal, todos somos menos eficaces". Ha relatado que se enteró del suceso "a los diez minutos" de que ocurriera y "reposó" la situación "porque había que ver el motivo por el cual se fue".
En su opinión, "a veces" las personas se sienten indispuestas y que nos encontramos "en el mes de agosto y con una reducción de la plantilla importante". El alcalde en funciones ha explicado que se ha abierto un expediente para recabar toda la información de los servicios de personal y de los médicos del Ayuntamiento y, posteriormente, se elaborará el informe correspondiente para que el equipo de gobierno tome "las decisiones oportunas".