La Delegación del Gobierno reaccionó ayer tímidamente a las acusaciones llegadas desde las administraciones del PP para asegurar que la inundación del domingo fue una "avería puntual" que se solucionará lo antes posible. Nada más conocerse el cierre del túnel, la empresa encargada del mantenimiento explicó públicamente que la inundación se había producido porque se había vaciado una de las fuentes superiores y una de las dos bombas de drenaje no se había puesto en marcha. Eso permitió al delegado del Gobierno calificar el caso como un "incidente" y pedir disculpas a la ciudadanía, lo que no impidió que ayer respondiera de nuevo a las críticas insistiendo en que se trata de una avería y ofreciéndose a trabajar conjuntamente con el ayuntamiento para solucionar éste y otros problemas. El concejal de Circulación, Alfonso Novo, había advertido poco antes que la obra sigue siendo del Ministerio de Fomento y que el ayuntamiento no la aceptará mientras no se se resuelvan estos problemas.