M. ZARAGÜETA VALENCIA
La Policía Local de Valencia anunció ayer en un comunicado que agentes de la Unidad de Abastos denunciaron, el domingo, al pirotécnico que por la noche iba a disparar un castillo de fuegos artificiales en la Fuensanta, con motivo de las fiestas del barrio, por el reglamento de transporte de mercancías peligrosas y por dejar el producto pirotécnico sin conductor y vigilancia dentro del casco urbano.
Durante la jornada se le habían intervenido cerca de 95 kilogramos de material pirotécnico, trasladándolos al depósito de la Unidad de Abastos, donde permanecieron durante tres horas.
La nota relata que los policías inspeccionaban la zona, sobre las 15.30 horas, donde se dispararía por la noche el castillo, cuando observaron una furgoneta Ford Transit con el logotipo de una empresa pirotécnica que a pesar de tener las puertas cerradas, no tenía asegurada una puerta lateral. Tras realizar gestiones para localizar al propietario, éste se presentó una hora más tarde y dijo ser su conductor.
Según el comunicado, al identificar al conductor éste mostraba claros síntomas de hallarse bajo los efectos del alcohol y tras realizarle la prueba de alcoholemia se le prohibió conducir ante la peligrosidad que ello conllevaba. Pasadas tres horas el conductor se personó en las dependencias policiales y fue sometido nuevamente a las pruebas de alcoholemia, dando negativo.
Al tener conocimiento del hecho por la información oficial de la Policía Local, Levante-EMV se puso en contacto con dicho pirotécnico, quien asegura que el vehículo no estaba abandonado y que se encontraba aparcado dentro de la zona acotada para el disparo de los fuegos por la noche.
El pirotécnico explicó que cuando llegó aparcó el coche en la zona acotada y se dirigió a comer, almuerzo que acompañó con "una cerveza y un carajillo, como cualquier persona", y que el resultado fue 0,25 grados en el control posterior de alcoholemia. Además señaló que no puso ningún inconveniente a la hora de realizarla "porque no incumplí nada, estaba todo perfectamente y no iba a conducir".
Por su parte, las responsables de la organización de las fiestas aseguran que la zona cumplía con todas las medidas de seguridad exigidas por el ayuntamiento, "placas y carteles que indicaban que no se podía pasar y que estaba prohibida la entrada".
Las responsables de las fiestas de La Virgen de la Fuensanta confirmaron que la furgoneta "estaba dentro del recinto de seguridad y se la querían llevar con la grúa porque decían que estaba abierta y les dijimos que no se la podían llevar porque teníamos todos los permisos y estaba dentro del recinto". Al mismo tiempo reconocieron estar "muy contentas con el pirotécnico porque es un profesional". Después de todo, a las 22 horas, dio comienzo el castillo.