J. P. VALENCIA
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El Ayuntamiento de Valencia ha sancionado a la falla Isabel la Católica-Cirilo Amorós con una multa de 200 euros por el griterío que parte de sus miembros tenía en el casal de la calle Conde Salvatierra el 19 de septiembre del año pasado a eso de la una de la madrugada.
Curiosamente, la sanción ha tenido que ser publicada en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) porque el ex presidente de la falla no se hizo responsable de la multa alegando que había dejado el cargo hacía dos años.
El Ayuntamiento, sin embargo, entiende que la sanción se impone a la falla, no a su presidente, y que no tiene sentido el recurso, ratificando así la sanción por falta leve contra la Ley de Contaminación Acústica y la Ordenanza Municipal de Protección contra la Contaminación Ambiental.
En esta sanción se incluye el agravante de nocturnidad, aunque su cuantía dista mucho de la máxima contemplada por la ley, que pueda llegar a 6.000 euros.
Sanción a un particular
El Boletín Oficial de la Provincia también publicó ayer una sanción a un vecino de Valencia por hacer ruido en su domicilio pasada la media noche. Concretamente, le impone 200 euros de multa por "gritar molestando a los vecinos" el pasado 24 de febrero, a eso de las doce y diez de la madrugada, en una vivienda de la calle República Argentina.
A este vecino se le aplica también la normativa sobre el ruido vigente en la actualidad y a la falta leve que se le imputa se le suma el agravante de nocturnidad.
En los últimos meses han saltado a la luz pública varios casos de particulares y organizaciones sociales, generalmente fallas, que han sido objeto de sanción por parte del Ayuntamiento en cumplimiento de la ley del ruido.