H. GARCÍA VALENCIA
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Los vecinos del entorno de Juan Llorens siguen sin poder dormir pese a la entrada en vigor de las medidas previstas en la declaración de Zona Acústicamente Saturada, la última de las cuales -los cortes de tráfico- se empezó a aplicar el pasado fin de semana. El cierre al tráfico, entre las 11 de la noche y las 3 de la madrugada, de las calles Juan Llorens, Buen Orden, Ángel Guimerá, Calixto III, Erudito Orellana y Palleter no logró acabar con la aglomeración de gente en la calle. Es la primera vez que el ayuntamiento aplica esta medida en una zona ZAS. Las citadas calles son las que presentan mayor concentración de locales de ocio nocturno de Arrancapins. Hasta la entrada en vigor de la ZAS se registraban en ellas más de 65 decibelios por las noches cuando lo recomendable para la salud son 45 decibelios.
El presidente de la Asociación de Vecinos de Arrancapins -el colectivo que instó vía tribunales la ZAS-, Antonio Puchades, es tajante. "Las medidas no han dado el resultado esperado. Ya advertimos de que los cortes de tráfico no se iban a notar porque ya se probaron y no funcionó". "El principal foco de ruido es la gente en la calle y eso se soluciona con mayores restricciones en los horarios" de cierre de los locales de ocio. Algo de lo que no quieren oir hablar los hosteleros.
Para los vecinos de Juan Llorens la tercera ZAS de la ciudad es una versión suavizada de las de Xúquer y Menéndez Pelayo (Woody), donde sí se recortaron drásticamente los horarios de cierre. En Juan Llorens sólo las terrazas deben retirarse antes -a las 11 de la noche entre semana y a las 12 el fin de semana-.
Fuentes de la Concejalía de Contaminación Acústica admitieron que "es difícil controlar el barullo de la gente en la calle". La solución para que la gente no se apalanque en la puerta de los locales es la "concienciación", en la que trabajan los mediadores de ocio de la Federación de Empresarios de Hostelería. Los hosteleros, por su parte, reclaman mayor presencia policial.
Los responsables municipales no quisieron facilitar los datos de los sonómetros, el único modo de saber si las medidas son o no efectivas. Los registros del pasado fin de semana de los tres sonómetros instalados en Juan Llorens "no son significativos", aducen. "Habrá que esperar al menos tres semanas para sacar conclusiones".
Las fuentes municipales insistieron en el compromiso de la concejal Lourdes Bernal de revisar la ZAS si las medidas aplicadas hasta ahora no resultan efectivas.