JOSÉ PARRILLA VALENCIA
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El depósito de tormentas del Cabanyal, el primero que se construye en Valencia, estará operativo en apenas unas semanas. Se trata de un enorme aljibe capaz de recoger el agua de lluvia que cabría en diez piscinas olímpicas y enviarla a la depuradora de Pinedo para su aprovechamiento posterior, una gran obra de ingeniería que ha costado 7,6 millones de euros.
En un recorrido por las instalaciones junto a la concejala del Ciclo Integral del Agua, Mª Àngels Ramón-Llin, Levante-EMV pudo comprobar la envergadura de los trabajos, que comenzaron en septiembre del año pasado y que estarán completamente terminados este mismo otoño.
Al entrar, da la sensación de haber llegado a unos antiguos baños árabes. La imagen es la de una enorme sala de columnas dividida en cuatro compartimentos, que de un momento a otro se va a convertir en una piscina subterránea capaz de recoger y reciclar el agua que de otra manera podría inundar el barrio o perderse en el mar.
Funcionamiento
Según el supervisor municipal, Miguel Lucas, a este depósito llegarán las aguas de lluvia de todo el Marítimo y las del área de pluviales de Eugenia Viñes. El caudal entrará por los imbornales y llegará al colector de la calle Marcos Sopena, que la conducirá directamente a estas instalaciones.
"Primero se llenará un compartimento y cuando rebase el muro de separación pasará a otro y así sucesivamente hasta llenar los cuatro", explicó Lucas, quien añadió que una vez llegado a ese punto o en el momento que los técnicos lo crean oportuno, se pondrán en marcha las 3 bombas instaladas al efecto para reenviar el agua a la depuradora de Pinedo a través de la conducción que pasa por la Plaza de la Armada Española y la Avenida del Puerto.
En total, el depósito puede recoger 14.706 metros cúbicos de agua y en caso de emergencia llegar los 20.000, disponiendo, eso sí, de un aliviadero encauzado a la estación de bombeo del Cabanyal. Tiene, además, un sistema de autolimpieza mediante lanzas de presión; cámaras de visión nocturna; un generador de emergencia y una sala de control que registra todas las incidencias y envía los datos al centro de gestión del Ciclo Integral del Agua.
La principal función del aljibe, según Mª Àngels Ramón-Llin, es recuperar el agua de lluvia y reciclarla para su utilización posterior. "Aunque también puede ayudar a evitar inundaciones -dijo- ese problema ya está resuelto en el Marítimo con las estaciones de bombero distribuidas por todo el distrito".
La responsable de la gestión del agua en Valencia no descarta, por tanto, que en el futuro puedan construirse otros depósitos similares, aunque todo dependerá de las circunstancias económicas, ya que se trata de una obra compleja y costosa. Por poner un ejemplo de la dificultad del proyecto, el supervisor municipal explicó que para aislar las aguas del nivel freático ha sido necesario construir un plancha de hormigón de un metro de espesor.