PACO VAREA VALENCIA
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La Asociación de Vecinos de Abastos-Finca Roja y los vecinos de la calle Mascota han denunciado que un responsable del área de Circulación y Transportes del Ayuntamiento de Valencia les planteó que aportaran dinero para colocar bolardos en la citada calle a fin de paliar los problemas de la salida de vehículos, según han afirmado dirigentes del colectivo y un responsable de una comunidad.
Los residentes en la calle Mascota llevan tres años exigiendo al Ayuntamiento de Valencia la instalación de estos elementos para ordenar el paso de los peatones y vehículos y, en concreto, la salida y llegada de niños a una guardería, pero siempre reciben la misma contestación. "No hay dinero para hacer ese trabajo y lo haremos cuando tengamos disponibilidad económica", les comentan responsables municipales.
Sin embargo, el planteamiento más llamativo lo recibieron recientemente, cuando les expusieron en una reunión que existía una forma rápida de hacerlo si ellos colaboraban.
Carlos Rosillo, uno de los representantes de comunidades de propietarios, comenta que "el hombre no nos pidió abiertamente el dinero pero nos dijo la existencia de esa forma de colaboración que pasa, sin lugar a dudas, por aportar dinero los vecinos y pagarlo a medias o minorar los costes el ayuntamiento. Nos quedamos sorprendidos ante ese planteamiento cuando pedimos algo lógico, como es mejorar una zona del barrio. El objetivo es impedir el aparcamiento, permitir la entrada y salida de vados y no causar accidentes a los niños que acuden a la guardería de la zona".
Los vecinos han rechazado el planteamiento del responsable de Circulación que, según ellos, lo sugirió por la falta de dinero del consistorio para hacer frente a mejoras puntuales en los barrios.
El directivo de la asociación de Abastos-Finca Roja, Vicente Micó, también se quedó sorprendido ante ese planteamiento que realizó el responsable municipal. Micó lleva años en el movimiento vecinal y manifestó que "hasta ahora nunca desde el consistorio se había pedido dinero a los vecinos para hacer una mejora del barrio.
Los técnicos de Circulación estimaron hace meses que la colocación de los casi 30 bolardos tienen un coste de 3.000 euros y, demandaban colaboración.