J. P. VALENCIA
La concejala de Bienestar Social e Integración en el Ayuntamiento de Valencia, Marta Torrado, aseguró ayer que el servicio de reparto de alimentos para familias necesitadas puede satisfacer "sin ningún problema" la demanda, al tiempo que garantizó que la administración municipal "mantendrá su compromiso de atender las necesidades básicas de aquellos a quienes más duramente ha afectado la crisis económica".
Torrado responde de esta manera a la inquietud de las organizaciones encargadas del reparto de alimentos por la posibilidad de que el plan municipal concluyera a final de año y la gente atendida en este momento quedara desamparada. Confirma, así mismo, la amplitud del plan, aunque no responde a los problemas que tienen organizaciones como Misión Evangélica Urbana o el Banco de Alimentos para atender, por falta de infraestructura, no de comida, a las familias necesitadas.
El Programa de Reparto de Alimentos, puesto en marcha por el Ayuntamiento de Valencia para paliar los efectos de la crisis económica entre los más necesitados, ha destinado cerca de un millón de euros a la adquisición de alimentos de primera necesidad cuyo reparto se realiza gracias a la colaboración de cuatro ONG.
Estas cuatro entidades son la Asociación Valenciana de Caridad, Cáritas Diocesana, el Banco de Alimentos y Misión Evangélica Urbana. El reparto se realiza a través de 71 puntos dispuestos por toda la ciudad de Valencia, lo que permite alcanzar a todos los barrios, destacó el consistorio.
La distribución se lleva a cabo de forma coordinada con los Servicios Sociales Municipales, en los que "se atienden de forma directa los diferentes problemas".