O. BRIASCO VALENCIA
?
Juan José Martín y José Manuel Díaz son dos profesionales de Caixa Popular que han viajado hasta Nicaragua para conocer de cerca los trabajos de cooperación al desarrollo que realiza la entidad crediticia junto a la ONG nicaragüense Cipres (Centro para la Promoción, la Investigación y el Desarrollo Rural y Social). "Es una experiencia magnífica porque ves de cerca la evolución de las cooperativas", explica Juan José, quién decidió participar en el proyecto cuando "una compañera de trabajo me explicó su vivencia", y precisa que "no me faltó nada más para animarme".
Pese a esas experiencias de antiguos compañeros -desde 2005 voluntarios de Caixa Popular viajan a Nicaragua en agosto para realizar trabajos de cooperación- no han evitado que se asombran del contraste cultural: "Allí las mujeres son el pilar de las familias porque deben llevar la casa y cuidar a sus hijos", comenta José Manual, recalcando que "los hombres pueden tener más mujeres y sus esposas lo aceptan, incluso asimilan que el hombre les puede pegar".
Martín comenta que este choque de culturas es mutuo porque "se asombraron de que no estuviera casado", hecho que también Virginia Elena Carrero, psicóloga y coordinadora del Grupo de Cooperación de Caixa Popular, experimentó: "Es increíble cómo se asombraron de que no tuviera hijos", aunque no le extrañó porque "en Nicaragua las niñas de 16 años ya están embarazadas".
De hecho, los voluntarios conocieron a una abuela que tenía 35 años. "La cabeza de familia es la abuela, que es quién lleva las riendas del hogar" y en su casa pueden vivir "sus hijos, yernos y nietos".
De hecho, la figura del hombre en las zonas rurales es prácticamente invisible y, por esa razón, los proyectos de la ONG Cipres se orientaron hacia la mujer. "Ella es quién tiene capacidad de aprendizaje y sabe llevar a cabo los proyectos", explican ensalzando su trabajo en las cooperativas.
Los tres recordaron cómo en los inicios del proyecto - en 2001- los trabajos de asesoramiento y formación a los miembros de las cooperativas se centraban en "explicar nociones de economía, como qué es un crédito". Ahora, todo eso "está superado" y tan sólo hay que "vigilar que la cooperativa se desarrolle bien y que en un futuro muy cercano sepan gestionarse y autofinanciarse por ellas mismas".
Según explicaron, los fondos salen de la iniciativa "Un día de salario", en la que una vez al año los trabajadores aportan de forma voluntaria el salario de uno o más días para proyectos de cooperación. "Cada año se unen más trabajadores a la iniciativa, quizá el 70% de la plantilla se implica en la iniciativa", explica la psicóloga.