H. GARCÍA VALENCIA
El exclusivo edificio con 67 viviendas y 140 plazas de garaje que la inmobiliaria Guadalmedina (Ballester) proyecta en el edificio municipal de plaza de América permutado por la fábrica Tabacalera reportará al promotor 100 millones de euros. Los pisos ya están a la venta y pueden alcanzar los dos millones de euros, una cifra especialmente desorbitada en la situación actual de crisis.
El antiguo edificio municipal, ubicado en un lugar privilegiado de l´Eixample, se prepara para el derribo. La constructora está instalando una valla metálica en el perímetro del edificio, donde también se han empezado a señalizar desvíos del tráfico.
El precio del metro de cada una de las viviendas con calidades de lujo que promueve Guadalmedina está en 11.000 euros, que multiplicados por la edificabilidad (11.400 m2) suponen 125 millones. Restando el coste de construcción (920 euros/m2), el negocio salta de los cien millones. La permuta de la Tabacalera coincidió en el tiempo con la subasta del vecino edificio de los juzgados de Navarro Reverter por el que la Generalitat obtuvo 6.000 euros por metro cuadrado, el triple que el ayuntamiento con la permuta de su edificio.
El concejal socialista Rafael Rubio, que en su día denunció que la permuta de Tabacalera (destinada a centro administrativo) era «el mayor pelotazo urbanístico» registrado en la ciudad, elevó ayer el negocio de Ballester hasta los 183 millones de euros. Los cálculos que hizo la oposición sobre la rentabilidad que el promotor iba a obtener por un edificio que el gobierno municipal del PP tasó en 24 millones de euros se han quedado cortos. De los cien millones iniciales de beneficio se pasó a 165, tras conocerse el precio de los pisos que Ballester construirá junto a la Tabacalera previo derribo parcial del recinto industrial.
Ahora, Rubio asegura que el constructor se embolsará 183 millones con la permuta de un edificio [la Tabacalera] por el que se calcula que pagó 16. Según Rubio, el gobierno del PP «malbarata» el patrimonio municipal y «con esta operación ha hecho perder a los valencianos 55 millones de euros, casi un presupuesto anual de inversiones».