El secretario general del PSPV, Jorge Alarte, reivindicó en su discurso la figura de «todos los que han trabajado antes» de la nueva ejecutiva elegida ayer, un gesto de reconocimiento ante el cambio de caras que personalizó en el último secretario general del partido en Valencia Rafael Rubio, actual portavoz en la diputación. «No habrá tiempo de cambio si no nos reconocemos hacia atrás». Y aconsejó al nuevo líder del PSPV de Valencia: «Cuando uno es elegido asume toda la historia del partido».
Por su parte, la secretario de organización federal, Leire Pajín, alabó que haya pasado el tiempo en que los congresos socialistas eran batallas y lanzó un mensaje interno para apaciguar cualquier tentación de oposición interna: «En este partido se debate y una vez se vota, todos volvemos a ser uno para ponerse a trabajar». Finalmente, Pajín destacó la figura de Carmen Alborch como político de «talla moral y trayectoria que hace falta en esta ciudad». j. l. g. valencia