P. VAREA VALENCIA
?
El Consell València de Cultura (CVC) es partidario de la recuperación de complejos industriales en desuso como nuevos contenedores culturales que dinamicen la actividad en zonas que han quedado sin ella. Un reciente informe del órgano consultivo de la Generalitat sobre edificaciones protegidas destaca la conveniencia de estas operaciones en naves industriales con 100 años de vida, que están de plena actualidad con el proyecto que la firma Oh Clock Tendencias S.L. ha presentado para la antigua Imprenta Vila, junto a la calle San Vicente Mártir. La firma quiere convertir la nave en un centro cultural y de ocio que incluiría conciertos, lo que ha despertado los recelos de los vecinos de Abastos-Finca Roja.
El documento del CVC plantea como posibles usos de las naves cerradas su conversión en viviendas, talleres artísticos, espacios musicales, museos u otros que puedan ayudar a la conservación del patrimonio industrial. Para los responsables del organismo la recuperación de este tipo de edificaciones es algo muy necesario para una ciudad que como Valencia se ha fijado el objetivo de situarse a la altura de otras ciudades europeas. Hay ejemplos como la Tate Modern o el Convent Garden de Londres que citan los promotores. El CVC subraya en su informe la reutilización de los antiguos depósitos de agua para Museo de Historia de la Ciudad y los buenos resultados de visitantes e iniciativas culturales. Precisamente, dos fábricas de Varsovia se han rehabilitado convirtiéndose en centros de actividades culturales y de ocio sin molestias para los vecinos.
La rehabilitación de la antigua imprenta de la calle Mascota conllevaría una dinamización del entorno y la conservación de la memoria industrial de un conjunto de edificios desconocido para la gran mayoría por estar entre edificios. La degradación de este entorno sólo conllevaría un final como es la especulación.
El complejo cultural y de ocio que se pretende funcionaría entre las 10 y las 23 horas siendo, en opinión de distintos responsables, compatible con la vida en el entorno aunque deberían articularse soluciones para el aparcamiento. Los impulsores del proyecto han negociado un garaje de 200 plazas.
La primera reacción vecinal al planteamiento empresarial ha sido completamente contraria a pesar de las explicaciones pormenorizadas de sus responsables durante una reunión en el local de la Asociación de Vecinos de Abastos-Finca Roja. Los vecinos no veían con malos ojos el proyecto pero cuando les mencionaron la celebración de conciertos, pese al compromiso de insonorización el rechazo fue general. Tienen la mala experiencia de una discoteca próxima que genera desde hace tiempo molestias consentidas desde el ayuntamiento y no quieren que su tranquilo espacio se convierta en un lugar de trasiego.
El complejo prevé una biblioteca, una mediateca, hemeroteca, laboratorio de radio, fotográfico y multimedia accesible para todos los públicos y tiene otra zona para la celebración de conciertos, producciones teatrales, exposiciones, escuelas de danza, música y teatro. Los promotores han planificado una programación trimestral mientras a lo largo del año habrá un ciclo de jazz y otro de música clásica incluyendo a las nuevas formaciones y conciertos de grupos pop nacional e internacional.
En el área teatral se pretende combinar las propuestas con un gran poder de convocatoria de público con nuevos formatos que enriquezcan la variedad de la oferta.
La zona dedicada a la creatividad y a la actualidad tendrá como finalidad la potenciación de nuevos creadores valencianos habilitando espacios para desfiles de moda y de diseñadores noveles. Los promotores han programado 10 cursos y conferencias al año.
Finalmente, habrá otra zona dedicada a las exposiciones.