PACO VAREA
VALENCIA
Enseñar el Cementerio General como un espacio de cultura. Éste es el objetivo que está cumpliendo la delegación de Cementerios del Ayuntamiento de Valencia y cuya realidad es posible desde mediados de junio con el inicio de visitas guiadas al camposanto de la ciudad bajo la batuta del investigador valenciano Rafael Solaz. Con la puesta en marcha de los recorridos turísticos la concejala Lourdes Bernal cumple con una de las metas que se fijó cuando accedió al cargo.
Valencia se suma de esta manera a iniciativas similares que ya se desarrollan en otros cementerios, como en el de Barcelona o Bilbao. «Sumarse a iniciativas con buenos resultados en otros municipios siempre es bueno y, en este caso, ayuda a adentrar al ciudadano en el mundo de los cementerios, cuyos recintos no sólo sirven para enterrar a los fallecidos. Los cementerios son el mundo del silencio vivo donde hay una gran riqueza arquitectónica salida de la mano de escultores y donde hay ilustres personajes enterrados», afirma Bernal.
Y eso es lo que ven quienes han participado en las rutas guiadas que tienen un doble sentido: el arquitectónico y el histórico. Cada grupo que participa lo forman 40 personas. Los interesados en asistir a las visitas se pueden apuntar llamando al telefóno 96-208-52-41 o enviando un correo electrónico a sbalbastre@valencia.es
El itinerario se realiza en la zona fundacional del camposanto y tiene una duración de 60 o 90 minutos. La comitiva de la visita recorre desde la puerta principal la parte más antigua del camposanto, el paseo central, la capilla, las tres primeras secciones, donde esta el monumento del cólera, y el cementerio civil.
El consistorio tiene en cartera otros nuevos recorridos que incluirán visitas temáticas: arquitectos, políticos u otros sectores. Otra estará dedicada a conocer panteones y lápidas de interés histórico, apuntaron la concejal Bernal y el investigador Solaz. «Uno de los objetivos es hacer una catalogación y localización de tumbas de valencianos ilustres porque, hasta el momeneto, no existe una relación pormenorizada», señalan.
El grupo de visitantes que participe en el recorrido empezará en la puerta principal por el área más antigua yendo por un pasillo donde a izquierda y derecha contemplarán los panteones y nichos más antiguos como los primeros que se hicieron con un denominador común: la muerte de hijos de familias ilustres valencianas como fueron los Romero, Dotres y Wite-Llano.
Solaz se ha estudiado al detalle cada metro del cementerio y quienes se encuentran, o al menos de todo lo concerniente a está primera ruta. «El primer cadáver sepultado en nicho fue el de Pedro del Castillo, Marqués de Jura Real, pero a quien se enterró por vez primera fue a un carpintero, que se apellidaba Domenech, en un fosa común», comenta.
Uno de los primeros lugares al que llegarán será a la capillla donde se celebran los oficios religiosos y están los panteones de mayor antigüedad y de las primeras familias que enterraron a sus familiares.
El panteón de los Milicianos Veteranos de la Libertad, de 1872, es otro de los puntos del recorrido y que en su día constituyó un monumento al soldado desconocido pero en realidad si tiene a quienes lo dedican: a quienes murieron en Cádiz, en Valencia, en Chiva y Cheste y en Valencia en 1820, 1823, 1836, 1838 y 1873.
La Galería de las Columnas es otro punto del recorrido. Para Solaz, «es donde mayores obras de arte hay y en el centro sobresale el túmulo dedicado a las víctimas de las epidemias de cólera acaecidas en el siglo XIX con un gran cruz». En ese lugar se puso por vez primera una placa el 1 de noviember de 2008 explicando a quienes estaba dedicado. En la zona d elas Columnas es donde hay enterradas familias valencianas como los Fabregat-Peris, Sala-Serrulla, el torero Manuel Granero o el poeta Maximiliano Thous.
El cementerio civil es el tercer lugar de parada del recorrido. Es aquí donde está el nicho del escrito Blasco Ibáñez, la lápida de la familia Azzati o el túmulo dedicado a Llombart. Y para terminar la estancia se llegará a la sección III derecha donde se podrán ver esculturas de Alfonso Gabino o las sepulturas de los artistas José y Pepino Benlliure.
Solaz, muy inmerso en el proyecto, afirma que «durante las visitas hablo de la vida en un lugar donde se entierran a las personas. La respuesta ha sido muy buena y tenemos muchas peticiones».