HORTENSIA GARCÍA VALENCIA
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"Me quedan pocos días" en el Ayuntamiento de Valencia. Estas fueron ayer las palabras del concejal socialista José Luis Ábalos cuya renuncia, tras la elección de Salvador Broseta como secretario general del PSPV de Valencia y la incorporación de éste al grupo municipal, se espera para el mes de noviembre. El del próximo viernes será con toda probabilidad el último pleno de Ábalos. Broseta se incorporará al grupo en el puesto de asesor que deja vacante Francisco Carsí que, tal como avanzó este Levante-EMV, ocupará el puesto de concejal de Ábalos.
Sobre el nuevo secretario general, el diputado nacional dice que es "un buen chico" y que su propósito de renovación interna "es bueno", pero "luego se hará lo que se pueda". "Se puede cuestionar la capacidad subjetiva pero la coyuntura objetiva es la que es". El concejal asegura que a pesar de la "leyenda negra" su etapa "ha sido una de las de mayor democracia interna del partido". "Siempre me he negado a la componenda", incidió Ábalos, quien destacó su defensa de las primarias y de las agrupaciones. "Siempre he sido intolerante con todo lo que viniera con la etiqueta de las familias".
Desde el momento en que fue elegido diputado nacional el concejal socialista José Luis Ábalos se manifestó "en contra de acumular cargos". Su intención era incorporarse al Congreso "en exclusiva" y dejar correr la lista pero el secretario general del PSPV, Jorge Alarte, le ordenó que se mantuviera "en el cargo hasta que la ciudad quedara estructurada orgánicamente". "La última indicación" de Alarte es que debería dejar el acta "tras la Asamblea de la ciudad", celebrada el pasado sábado. Completado el proceso con la elección de Broseta, Ábalos prepara las maletas.
Ábalos, que pasará a cobrar honorarios y dietas del Congreso -entre 4.000 y 4.200 euros al mes- estará en Madrid de martes a jueves. "Pero no me van a expulsar del partido", matiza quien sigue controlando la denominada minoría mayoritaria del PSPV. José Luis Ábalos no quiso "aventurar" ayer ningún nombre de posibles candidatos del PSPV a la alcaldía en las municipales de 2011. Eso "debilitaría las opciones" del partido y "restaría credibilidad" al equipo actual que lidera Carmen Alborch.