H. GARCÍA VALENCIA
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El bonobús de cartón pasará a la historia en pocos días. El próximo 31 de octubre acaba el periodo de transición fijado por la EMT para la plena implantación de la nueva tarjeta de plástico recargable y reutilizable. Desde principios de año, las nuevas validadoras conviven con las antiguas canceladoras magnéticas en los autobuses de la ciudad. Estas últimas desaparecerán junto con el bonobús en pocos días.
Entre las ventajas del nuevo sistema, que se anuncia como más ecológico que el anterior en tanto que reduce el consumo de papel, están la posibilidad de cargar en la tarjeta hasta 30 viajes (el bono tradicional constaba de diez) y de recuperarlos en caso de pérdida o robo. Para ello el usuario deberá tener registrada su tarjeta en la EMT, que le habrá asignado un número de código. Los viajes se podrán recuperar dando el citado código y pagando los dos euros que cuesta una tarjeta nueva. Otra de las ventajas es que el nuevo dispositivo también se podrá utilizar en un futuro para ir en metro (FGV). Todos los títulos de la EMT, salvo el billete de un sólo uso, van a funcionar mediante el denominado sistema Móbilis que también permite consultar el número de viajes que quedan acercando la tarjeta a la validadora.
El uso de las tarjetas, que se pueden recargar en quioscos, estancos y tiendas Opencor, está ya muy generalizado, según apuntan fuentes de la EMT. De hecho es complicado encontrar bonos de los antiguos que ya han dejado de fabricarse. Los usuarios que se han pasado a la tarjeta "aumentan por días", apuntan fuentes de la EMT. A primeros de octubre, se habían vendido 115.500 tarjetas, de las cuales estaban registradas 13.200 (un 12%) y se habían realizado 258.700 recargas. Con todo, todavía hay quien se resiste a pasarse al plástico. En concreto, un 45% de los viajeros diarios, que sigue utilizando el bonobús de cartón. La EMT, sin embargo, ve la botella medio llena y señala la "gran aceptación" que está teniendo el nuevo sistema ya que en pocos meses el 55% de los viajeros se ha pasado a la tarjeta recargable.
La EMT no descarta alargar el plazo para la retirada del bonobús y de las canceladoras magnéticas hasta final de año con objeto de que los usuarios que aún no han hecho el cambio puedan gastar los viajes en sus desplazamientos en las diferentes líneas de transporte público.