H. G. VALENCIA
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El magnífico ejemplar de encina (Quercus ilex) ubicado en el cruce de la avenida de Aragón con Blasco Ibáñez podría estar secándose por una plaga de cochinilla. Este insecto aparece en los árboles por la combinación de fuerte calor y la humedad. La copa del árbol presenta preocupantes rodales marrones de hojas secas. Carmina del Río dio ayer la voz de alerta sobre el aparente mal estado de salud de la encina. La concejala socialista ha presentado una moción a la Comisión de Medio Ambiente para que los técnicos de Jardines revisen el árbol y "adopten medidas para que podamos seguir gozando de tan valioso y singular ejemplar".
La carrasca, cuya copa cubre toda la acera, se encuentra la intersección de las avenidas de Aragón y de Vicente Blasco Ibáñez y ha sobrevivido a múltiples avatares y obras. En 1980, formaba parte de una pequeña zona ajardinada en el interior de las dependencias del Ministerio de Obras Públicas. Cuando se remodeló la zona y se abrió la avenida de Aragón, la encina quedó inserta en la mediana, junto al aparcamiento. Por su ubicación, el árbol es referente histórico de la huerta cercana al camino medieval de El Cabanyal que regaban las acequias de Mestalla y Algirós. A raíz de la construcción en 1902 del ferrocarril, quedo enmarcada en un entorno más urbano, cada vez más poblado. Tras la desaparición de las vías y la Estación Central de Aragón en 1974 quedó tal como hoy se contempla. Del Río apuntó que la carrasca de Aragón, por su emplazamiento, es uno de los árboles más vistos pero también de los que más sufren la polución.