JOSÉ PARRILLA VALENCIA
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La protesta de los concesionarios de coches contra el incremento del Impuesto de Actividades Económicas (IAE) no sólo no ha cesado con las explicaciones de la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, sino que ha aumentado y se han diversificado. Ayer la Federación Empresarial Metalúrgica Valenciana (Femeval), que representa a los concesionarios de coches pero que además agrupa a cientos de fabricas o establecimientos de electrodomésticos, joyería, recambios, carpintería metálica, fontaneros, ascensores, lámparas e incluso videoclubs, denunció incrementos de hasta el 300% en la tasa a pagar y lamentó que esta "subida de impuestos" agrave aún más la crisis del sector.
El Impuesto de Actividades Económicas lo vienen pagando con normalidad alrededor de 8.000 negocios de Valencia que facturan más de un millón de euros al año. El problema ha surgido después de que el Ayuntamiento haya revisado el callejero y haya comenzado a cobrar el IAE a razón del "nuevo" emplazamiento de los negocios como consecuencia de los cambios urbanísticos de la ciudad. Es decir, empresas que antes pagaban una cuota baja por estar en una calle pequeña, ahora tienen que pagar por estar en una avenida. En total, unos 2.500 negocios se han visto afectados por este cambio.
Mala coyuntura
Y claro, cuando han llegado los primeros recibos, los afectados han puesto el grito en el cielo. Para Femeval, el cambio del callejero "ha supuesto un desmesurado incremento del IAE para la mayoría de las empresas del metal radicadas en Valencia", lo que en la práctica supone "un nuevo y perjudicial gravamen para el desarrollo de la actividad de las empresas, comercios y personas jurídicas".
Es más, Femeval asegura que "este impuesto, a pesar de lo indicado por fuentes municipales, ha ido incrementando sus coeficientes en función de la categoría desde el año 1997 hasta 2008 y ha alcanzado en este ejercicio unas subidas que oscilan entre el 100 y el 300 por ciento". Manuel Palma, representante de Faconauto, aseguró, por ejemplo, que los concesionarios han pasado de pagar 7.000 euros a 14.000.
Hay, por último, un elemento que ha disparado los recibos, que es la reducción del número de categorías de 8 a 4. "Esta reducción de tramos supone que aquellos negocios que pagaban impuestos con coeficientes inferiores a 1 tengan que afrontar subidas que duplican o incluso triplican sus recios anteriores", dicen.
Para Femeval, "esta medida no responde al compromiso del Ayuntamiento de Valencia de no subir los impuestos, sobre todo en un momento económico en el que debe primar la austeridad de las administraciones públicas en vez de subir impuestos de forma indiscriminada y generalizada".