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a Lonja es el edificio civil más emblemático de Valencia. Su primer reconocimiento como Monumento Histórico Artístico Nacional ya en 1931 y su más reciente e importante declaración como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1996, son prueba de ello. Más aún si tenemos en cuenta que se trata del único monumento valenciano que ha reunido suficientes méritos para ser catalogado como tal.
Consecuencia de ello es que todos los años recibe decenas de miles de visitantes y es continuo el trasiego de grupos de turistas de todas las nacionalidades (americanos, japoneses, franceses, italianos, chinos, etc), que diariamente pasean por sus alrededores.
Sin embargo, y pese a que ya va para 13 años de su declaración como Patrimonio de la Humanidad, su entorno sigue igual o más degradado conforme pasa el tiempo. Es absolutamente vergonzoso que desde hace años los edificios más próximos a La Lonja de la plaza del Doctor Collado nº 2 estén en la más absoluta ruina, incluso tapados por lonas y redes tercermundistas, sin que hasta la fecha se ponga en marcha alguna iniciativa desde la Adminstración (municipal o autonómica) para mejorar esta imagen tan denigrante para todos valencianos.
Causa bochorno ver a los grupos de turistas en el centro de la Plaza Doctor Collado enfocando con sus cámaras digitales hacia la Lonja teniendo justo delante un panorama devastado de fincas que, el día menos pensado, pueden desplomarse, con el peligro que ello conlleva.
Una ciudad que pretende ser dinámica y que apuesta decididamente por el fomento del turismo internacional y de calidad con nuevos alicientes como la Ciudad de las Artes y de las Ciencias, el Oceanográfico, el Bioparque, etc parece mentira, por no decir insólito, que no sea capaz de destinar unos pocos miles de euros para restaurar un par de edificios que se degradan día a día ante la desidia de todos y pegados al monumento más importante de la ciudad de Valencia.