PACO VAREA
La Fundación para la Restauración de la Basílica de la Virgen de los Desamparados lleva más de seis meses rehabilitando el interior de uno de los templos marianos más destacados y que figura entre los 411 monumentos más importantes de España. Hasta ahora el único signo visible de los trabajos en el edificio construido en el siglo XIX es un contenedor de obras en la calle del Almudin. El proyecto lo han diseñado los arquitectos Jaime Martínez y Jorge Amigo y tiene una duración de 30 meses. "La zona estaba inservible, sin utilidad y en estado ruinoso", confirmaron fuentes de la fundación.
La empresa que realiza las obras está vaciando completamente el interior de la parte noreste del edificio. Servía como casa-abadía, además de espacio para almacenar los objetos devocionales de la patrona, pretendiendo que fuera su museo, aunque más bien era un almacén donde se guardaban todos los documentos históricos de la patrona y de la archicofradía. Estos materiales se han visto en contadas ocasiones. Además, no se podía entrar a este espacio por el mal estado del suelo del inmueble que es un añadido al templo mariano.
El proyecto inicial contemplaba derribarlo pero, al final, la fundación ha optado por la vía más modesta económicamente y más práctica. Una docena de obreros están tirando toda la estructura interior, salvo las vigas y los pilares maestros, debido al mal estado en que se encuentran por las humedades, consecuencia de las numerosas filtraciones y de las acequias que atraviesan el subsuelo. Las vigas se van a sustituir porque se encuentran dañadas por las termitas y se colocarán otras ya tratadas contra esos ácaros. Y para una mejor prevención ya se ha hecho un tratamiento en algunas zonas.
Ahora un bosque de puntales inunda la planta baja mientras en los pisos superiores se tratan los pilares y los techos. En pocos días todo el tejado de esa zona se levantará para poner uno de nuevo cuño debido al mal estado de las tejas, dañadas por el paso del tiempo.
Museo mariano y otros espacios
Los espacios donde se están ejecutando los trabajos se destinarán, entre otras actividades, para capilla confesional, con lo cual se retirarán los confesionarios que hay en el interior de la Basílica para ganar más espacio y sólo se dejará uno en el templo para atender a los discapacitados. Otra zona será el área de Pastoral y, entre otros fines, se dedicará a los cursillos para novios y como vestuario para los escolanes de la Virgen. En uno de los pisos se ubicará la vivienda para el rector, o para un sacerdote residente y las dependencias de la Archicofradía de la Virgen, la propietaria real del edificio y de la imagen de la patrona. Otros dos espacios importantes que se habilitarán serán el Museo de la Virgen y un área para cambiar a la imagen de la patrona cuando haga la salidas fuera de su templo.
El futuro museo mariano se dispondrá en el primer piso y el acceso estará en la calle de La Leña. El espacio museístico tendrá una forma circular de tal forma que se llegará por la calle que da a la Almoina, y los visitantes podrán acceder hasta la zona superior de la Basílica, que da a la plaza de la Virgen, con el fin de que también se puedan observar las pinturas de la cúpula obra de Palomino. Hasta que se termine nadie sabe cuánto costará entrar pero ya se especula con cobrar una cifra simbólica, un euro, y la recaudación se destinará a las obras benéficas y al mantenimiento del templo. Hasta ahora los documentos históricos de la patrona (su ajuar, fotos, imágenes, bocetos de la Basílica, medallas y donaciones de particulares, como los capotes de toreros, siendo el último el de Enrique Ponce) estaban almacenados en una sala que pocos han visto y sólo estuvo abierta al público durante un tiempo cuando ostentaba el cargo de rector Emilio Aparicio Olmos. La mayoría de esos documentos y objetos se encuentran desde hace unos años en la Biblioteca Valenciana catalogándose y restaurándose e incluso algunos investigadores ya han estudiado algunos papeles que les eran útiles para sus tesis. La archicofradía y la Conselleria de Cultura firmaron unos documentos de cesión temporal.
Otros papeles y figuras devocionales se encuentran en las partes superiores de la Basílica en proceso de clasificación y restauración bajo la dirección de Mª Ángeles Gil. Una parte del museo se habilitará para exposiciones temporales o monográficas de enseres de la patrona. Se están clasificando entre otros objetos, desde imágenes de San Vicente Ferrer o de la Virgen, a cuadros, como el del Pintor Fillol que regaló a un cardenal a principios del siglo XX, candelabros, fotos de la coronación, una colección de sellos marianos, y figuras de la Virgen. Son tantos que casi no hay espacio ni para guardarlos.
Uno de los inconvenientes de esa zona frontal es que el tejado está en mala condiciones debido a los aparatos que extienden el toldo que se coloca para la Ofrenda de Flores en Fallas o festividades como el Corpus o de la Virgen. El propietario de esos aparatos es el ayuntamiento pero, hasta ahora, no ha respondido a las peticiones para cambiarlo por los muchos agujeros y desperfectos que tiene.