Derriban una vieja casa abandonada desde hace décadas. Después de cerca de 50 años protestando por los problemas que generaba una vieja casa abandonada, los vecinos de la plaza Antonio Cortis de Valencia, situada entre Ausiàs March y la calle Fuente de San Luis, han visto cumplido su sueño de verla derribada. Primero se retiraron las uralitas de la construcción, que requerían un servicio especial por estar contaminadas de amianto, y luego se derribó todo el inmueble, liberando así la plaza y permitiendo su urbanización inmediata. Hasta ahora, la vivienda era un foco de basura y un peligro para numerosos vecinos, pues su tejado estaba completamente pegado a los balcones de varios pisos. Las fotos muestran el antes y el después de la actuación.