JOSÉ PARRILLA VALENCIA
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El Ayuntamiento de Valencia ha probado con éxito el depósito de tormentas construido bajo el aparcamiento de Las Arenas y mantiene su previsión de hacer otros similares en distintos puntos de la ciudad, aunque la concejala del Ciclo Integral del Agua, Mª Àngels Ramón-Llin, ya adelantó ayer que no hay presupuesto para ello. Su idea de incluirlos en el II Plan E del Gobierno central se ha visto frustrada al no poder cumplir los plazos que establece este fondo de inversión local.
El depósito de tormentas del Cabanyal es un gran aljibe subterráneo donde van todas las aguas de lluvia de la zona. Su capacidad normal es de 14.000 metros cúbicos, como diez piscinas olímpicas, pero en caso de emergencia puede llegar a los 20.000. Y su función es coger este agua y reconducirla, mediante un sistema de bombeo, a la red general y a la depuradora de Pinedo, donde será reciclada y utilizada en riegos, en la Albufera o donde sea necesario.
Según Ramón Llin, también puede servir para aligerar la carga del saneamiento general en caso de lluvias intensas, aunque ésta sería una función secundaria, pues ya no hay inundaciones en la ciudad.
La obra, que ha costado más de 7 millones de euros, se terminó en el mes de octubre y ha sido probada con éxito en las últimas lluvias, de manera que ya está lista para su recepción e inauguración.
La concejala del Ciclo Integral del Agua anunció que el Ayuntamiento tiene en mente construir otros depósitos similares en otros puntos de la ciudad. Citó en concreto el que está previsto realizar entre las calles Hermanos Machado y Constitución, cuyos colectores ya han sido programados pensando en una construcción de este tipo.
El problema, dijo, es que cuestan mucho dinero y no hay presupuesto. Mª Àngels Ramón-Llin explicó que había intentado incluirlo en el II Plan E del Gobierno, ya que en lo que a dinero se refiere se ajusta perfectamente. El problema es que el plazo de ejecución no debe superar el año y un proyecto como éste lleva ese tiempo sólo en ejecutarlo (las obras de éste han tardado 11 meses) y además requiere de unos proyectos y unos estudios técnicos que alargan mucho más el plazo global. Y lo mismo ocurre, dijo, con el Plan Confianza de la Generalitat Valenciana.
De todas formas, la concejala no pierde la esperanza. Dijo, sin afirmarlo, que el IVVSA había hecho uno en Sociópolis.