HORTENSIA GARCÍA VALENCIA
La recaudación de los impuestos municipales directos -la contribución, el impuesto de circulación, el de obras y el de compra-venta de inmuebles o plusvalías- es un indicador de la situación de asfixia económica que sufren muchas familias y empresas valencianas debido a la crisis. Los ingresos por impuestos del Ayuntamiento de Valencia han bajado en 17 millones de euros, de los 274 millones recaudados en 2008 se ha pasado a 257 millones en 2009 y la situación no pinta mejor para 2010, según los datos facilitados ayer por el concejal de Presupuestos, Silvestre Senent.
Uno de los datos más "preocupantes" es la bajada de la recaudación del impuesto de circulación en voluntaria, que ha pasado del 80% al 70%. Eso significa que este año un 30% de los que tienen coche registrado en Valencia no ha podido hacer frente al desembolso en tiempo y forma, lo que supondrá un recargo del 20% sobre los aproximadamente 100 euros que se paga de media por este impuesto en Valencia. A 31 de octubre, ya vencido el plazo de pago en voluntaria, el ayuntamiento había ingresado 2,6 millones del impuesto de circulación y tenía pendiente de recibir el grueso del citado tributo (28,7 millones de euros). Según Senent, esos 28,7 millones "están ingresados en el banco pero todavía no han sido incluidos en la contabilidad".
Los ingresos por el impuesto de obras (ICIO) también se han resentido por la crisis. Frente a los 22 millones recaudados en 2008, más de cinco procedentes de las obras del nuevo Mestalla, se ha pasado a 5,8 en este año y eso que la previsión de recaudación ya se hizo a la baja (18 millones de euros), lo que representaría una caída del 67%. También ha caído lo recaudado por plusvalías -de 14,7 millones se ha pasado a 11-.
El IBI y el Impuesto de Actividades Económicas son los únicos que han aumentado, el primero -cuya recaudación pasa de 152 millones a 155- por el aumento de recibos y del valor catastral, y el segundo por la revisión de categorías que ha disparado los recibos de muchas empresas. La previsión del gobierno local es recaudar este año 25,2 millones del IAE, ocho millones más que el año anterior.
El concejal socialista Juan Ferrer matiza los datos y dice que la recaudación por ingresos no ha bajado tanto como apunta el PP y que lo que ocurre es que el gasto, por mucho plan de austeridad, está "descontrolado". Según Ferrer los ingresos procedentes de los impuestos en realidad sólo han bajado en dos millones de euros.
A la pérdida de ingresos por tributos se sumará la menor participación de los ingresos del Estado. El Gobierno ha notificado que Valencia recibirá 263 millones, frente a los 320 millones de 2009, lo que supondrá 57 millones de euros menos de ingresos en las arcas municipales. Para cuadrar los ingresos y gastos del próximo año sin tocar las inversiones -donde se tendrán en cuentas las 150 obras demandadas por la Federación de Vecinos-, Senent tiene previsto meter la tijera en el gasto corriente, las transferencias a entes públicos o municipales y las subvenciones, que se recortarán hasta en un 50%. El plan Confianza y el PlanE II supondrán una inversión adicional para las arcas municipales de 163 y 73 millones de euros respectivamente, que tendrá contabilidad aparte.
Las cuentas "ficticias" de la EMT
El concejal socialista Juan Ferrer advirtió ayer de que los presupuestos de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) para 2010, que hoy pasarán por el consejo de administración, son "ficticios", y obligarán al ayuntamiento a realizar aportaciones extraordinarias a la empresa durante el año. Ferrer consideró que las cuentas son un "cuento de hadas" y criticó el documento por su "falta de rigor", por "no fundamentar sus previsiones" y, sobre todo, por "enmascarar la realidad con tal de cuadrar unas cuentas que escapan de todo control". La aportación prevista se reduce en 14 millones, al pasar de los 75 millones presupuestados este año tras sucesivas aportaciones a sólo 61.400.000, la misma cantidad presupuesta este y que se ha revelado "insuficiente".