Dentro de breves fechas, el día 28 de este mes, la localidad valenciana de Chiva rendirá homenaje y entregará la medalla de la población a un hombre singular en la vida valenciana: Vicente Garrido Olmos, que, si bien nació en Valencia Ciudad, en aquel municipio de la Hoya ha fijado desde muy joven su residencia de descanso y al mismo le ha dedicado meses, días y horas de su larga vida.
Porque Vicente Garrido nació en Valencia; es hijo del pintor Ricardo Garrido Méndez, excelente muralista, algunas de cuyas piezas espléndidas pueden verse en los laterales de la parroquia del Pilar. El hijo muy pronto se inclinó por la radio, y en seguida fue locutor destacado de EAJ-3 Radio Valencia, a las órdenes de directores como Valeriano Gómez Torres o Enrique Valor, con los que nuestro personaje –y con los que les sucedieron- intervino ante los micrófonos prácticamente medio siglo. Pues, que ya es un octogenario avanzado cuando está jubilado y va a ser distinguido en Chiva, se inició de muy joven y permaneció hasta la retirada oficial por razones de edad.
Con los otros dos «Vicentes». Garrido cubrió tiempos –en la radio no hay «espacios», aunque sí lo dijera el inolvidable Bobby Deglané- con otros dos «Vicentes» señeros, los cuales ya no están entre nosotros; aún recordamos los veteranos que, cuando éramos muchachos, seguíamos pegados al receptor para seguir los programas infantiles que dirigía Vicente Ros Belda, quien alcanzó más tarde el grado de subdirector de la emisora, y el que coloquiaba con nuestro personaje, Vicente España, quien marchó al Más Allá todavía en sus años activos.
Boda famosa y otras actividades. Vicente Garrido alcanzó una enorme popularidad en Valencia; aún se recuerda su enlace matrimonial con Concha Mayol, compañera en la radio y con la que formó una familia ejemplar; prueba de ello es que su hijo Vicente Garrido Mayol, preside actualmente el Consell Juridic de la Generalitat. Pero recordemos que fue tal la popularidad de este hombre del micrófono, que aún aparecen en libros recordatorios de la vida valenciana el lleno que registró la Plaza de la Virgen –el templo estaba a rebosar- de radioyentes que querían ver en persona a sus figuras conocidas de oído y que querían verlas en carne y hueso en momento tan histórico para la pareja.
Vicente Garrido permaneció en Radio Valencia hasta su jubilación más avanzada; y si anteriormente sólo hacía el trabajo ante el micrófono –aún trabajo con el hilo magnetofónico, anterior a la cinta-, cuando llegó la democracia ejerció en tareas informativas que fueron muy aceptadas por los nuevos líderes ciudadanos. Y no hay que olvidar que Vicente Garrido Olmos, que nos parecía que debía estar siempre en el estudio radiofónico, sacaba tiempo de donde fuera, pues tenía otras actividades; una, era ATS en el Hospital General, y la otra, su gran afición a los vuelos deportivos; piloto de avionetas, presidió un tiempo el Aero-Club Valencia, donde era reconocido por los colegas como un acertado orientador de la entidad. Este es, en síntesis, el personaje que hoy recordamos, pues queremos que no sea olvidado por nuestros paisanos; y antes de fin de mes, el próximo día 28, recibirá el homenaje de Chiva, su cuna de adopción.