EUROPA PRESS VALENCIA
La delegada de la Asociación Ayuda y Orientación a los Afectados por Accidentes de Tráfico (Stop Accidentes) en la Comunidad Valenciana, Ana Novella, denunció ayer, durante el Día Mundial en recuerdo de las víctimas de accidentes de tráfico, que la aplicación del Código Penal en seguridad vial por parte de los jueces "siempre es por el mínimo y nunca por el máximo" y destacó que "los delincuentes no pueden quedar impunes de las muertes en carretera".
Así, Novella consideró que la "mala aplicación de la ley" tiene lugar porque los jueces "también conducen y, en gran medida, se pueden ver implicados" de manera que "el verte como delincuente puede ser muy complicado". Igualmente, valoró que se podría dar una "vuelta de tuerca a la ley" e instó a los jueces a que "apliquen la ley" en consecuencia de su cargo. La delegada de Stop Accidentes pidió en este sentido que las indemnizaciones a los familiares de las víctimas se "equiparen" a las de la Unión Europea. Novella aseguró que España se encuentra "con siete años de diferencia respecto a Europa" y subrayó que las víctimas españolas no son "diferentes". Aunque precisó que "el dinero no es nada, ya que no te devuelve al ser querido", aseguró que si el fallecido es "el cabeza de familia o el sustento económico sí que se necesita el dinero".
El delegado del Gobierno en la comunidad, Ricardo Peralta, que acudió al acto destacó por su parte que en los últimos meses se ha incrementado de manera "muy significativa" el número de condenas como consecuencia de las "reformas de penales".
En concreto, aludió a las penas relativas a los "trabajos en beneficios para la comunidad", pero añadió que se "deben crear centros e instituciones donde los condenados puedan cumplir sus penas y más aún si el delito conlleva víctimas mortales".
En este encuentro al que también acudió el concejal delegado de Circulación y Transporte en el Ayuntamiento de Valencia, Alfonso Novo, el catedrático Luis Montoro consideró que "se está avanzando" si se tiene en cuenta que en el "año más trágico de la historia de España, 1989, se produjeron 9.032 muertes mientras que el año pasado, con 12 millones más de vehículos, la cifra alcanzó los 3.500 fallecidos".