PACO VAREA VALENCIA
El subsuelo de la plaza de la Virgen no se tocará durante las obras de eliminación de las escalinatas norte y sur (zonas de Navellos y Micalet)que la delegación de Urbanismo va a acometer en breves fechas para construir unas rampas y mejorar la accesibilidad. Y eso es así porque sus responsables políticos y técnicos tratan de evitar una amplia reforma de la plaza que obligaría a realizar una excavación arqueológica y sacar a la luz los restos del foro romano.
Los responsables políticos del consistorio valenciano siempre han eludido tomar la decisión de realizar una amplia remodelación de la plaza para adecuarla a los usos y costumbres del siglo XXI por temor a unas excavaciones arqueológicas que resultarían duraderas y que afectarían a la plaza más concurrida de la capital. Las últimas excavaciones en ese espacio tuvieron lugar en la década de los años 60.
Un responsable del área de Urbanismo manifestó hace días a Levante-EMV que las escalinatas que recaen a la calle Caballeros y las existentes delante de la Basílica no se iban a tocar porque los técnicos lo habían descartado. Sin embargo, ayer se expuso otra versión diferente y es que "nunca se había contemplado tocarlas porque de lo contrario se pasaría a diseñar y ejecutar un amplio proyecto de reurbanización de la plaza de lo que no se tienen intención alguna".
Lo que se va a hacer es una actuación de mejora parcial de la accesibilidad y no un proyecto de urbanización completo de la plaza, principal escenario de concentración de turistas y viandantes. Y es que de un proyecto de 180.000 euros se pasaría a uno de mayor coste y alcance y, claro está, con los consiguientes trastornos a los usuarios de los edificios próximos, entre ellos la Basílica.
El fundador de la ciudad en el año 138 antes de Cristo, Junius Brutus, mandó construir el primer foro romano que quedó destruido años más tarde. Los restos que se encuentran bajo la plaza de la Virgen pertenecen al foro de la época republicana. Éste se hizo con piedras azules de Alcublas, como se pudo comprobar durante las excavaciones hechas en la plaza de la Virgen en los años 50 y 60 del pasado siglo.
El foro fue una gran plaza porticada rodeada de templos, edificios de administración y de tiendas e instalaciones públicas. Al lugar de encuentro de la ciudad romana se accedía por tres escalones desde lo que hoy es la Basílica de los Desamparados. Las losas tenían un rebaje en el punto de contacto de las gradas, y formaban un canal para recoger el agua de lluvia.
La plaza del foro estaba rodeada por un porticado de cuyo extremo oriental se conservan siete grandes basas en L'Almoina. Estos tienen una separación de 2,85 metros. Los últimos restos que se han recuperado del foro romano se encontraron hace unos años durante las excavaciones en el perímetro del edificio "Punt de Gantxo", donde no se había hecho nada por ahondar en el subsuelo. En ese lugar se halló lo que se calificó como "una piscina monumental porticada" del siglo I o II después de Cristo.
En concreto se halló un ángulo de esa construcción de época romana cuyos muros tienen un metro de grosor y aparecieron restos de una de las columnas que rodeaban la piscina, unbicada al lado del espacio conocido como ninfeo del foro. Todo esto se puede ver en el Museo de La Almoina.