P.VAREA/C.GARCÍA VALENCIA/ALBORAIA
Los ayuntamientos de Valencia y Alboraia han prohibido el baño y toda actividad pesquera en las zonas próximas al edificio de la depuradora y el emisario de aguas residuales de Vera, situado en el límite entre los dos términos municipales tras la detección en la playa de restos fecales debido a la rotura del aliviadero por el que se lanzan las aguas residuales y pluviales al mar. El incidente es el más grave registrado desde que se construyó el recinto hace 20 años.
Un responsable del Ciclo Integral del Agua del Ayuntamiento de Valencia precisó ayer que la avería se produjo hace semanas pero hasta hace pocos días no fue perceptible para los ciudadanos porque fue cuando empezaron a aparecer manchas negras y residuos a escasos metros de la orilla.
Fue en ese momento cuando tanto el consistorio de Valencia como el de Alboraia prohibieron el año y acordonaron zonas de arena contaminada.
El mismo responsable municipal explicó que "desde el primer momento de la detección de los hechos se comunicó a la Entidad Pública de Saneamiento de Residuos (Epsar) por ser el organismo responsable del mantenimiento del complejo.
En la desembocadura de la acequia de Vera hay una depuradora, un aliviadero para cuando llega demasiado caudal y un emisario submarino que envía el agua con una depuración primaria mar adentro.
Desde el consistorio de la capital se han visto obligados a exigir la reparación porque ha pasado el tiempo y no se acometía. En el ayuntamiento se sabe que la Epsar tiene hecho un informe y conoce dónde está la rotura pero, hasta ahora no ha intervenido para subsanarla.
El aliviadero es una conducción que hasta hace dos años se utilizaba sólo en ocasiones puntuales y esas eran las épocas de lluvias o cuando había importantes excedentes de agua de riego en la huerta. Sin embargo, con motivo de la celebración de la Copa del América se hizo un bombeo en la Acequia del Mar de Alboraia de tal manera que todas las aguas que iban a parar a esa vía se bombeaban a la Estación de Vera y desde entonces el aliviadero ha estado operativo debido a que la capacidad del emisario es insuficiente para asumir tanto las aguas residuales que llegan desde las conducciones y acequias de Valencia como las de la zona norte.
Sobre las causas de la rotura se barajan un exceso de uso de una infraestructura construida hace más de 20 años; el lanzamiento del ancla para fondear un barco o simplemente el paso de una embarcación.
La Asociación de "Amics de la Malva" ha lamentado la situación y después de consultar a algunos pescadores de caña éstos les han dicho que en alguna ocasión han visto salir como unas emanaciones desde dentro del agua, que serían las roturas.