L. BALLESTER/I. CABANES VALENCIA
La huella de Israel Pérez, el joven ingeniero desaparecido junto a su mujer Lourdes González en el Mar Rojo al hundirse su barco, perdurará más allá de la memoria de sus familiares y amigos. Las obras de reurbanización y adecuación del eje Puerto Rico y adyacentes, en el barrio de Russafa de Valencia, se han convertido en la última obra que dirigió el joven ingeniero en la ciudad de Valencia. Por ello, el secretario autonómico de Infraestructuras Victoriano Sánchez-Barcáiztegui, no quiso ayer dejar pasar la ocasión para realizar públicamente "un agradecimiento póstumo" al legado de Israel Pérez en el barrio de Russafa.
Barcáiztegui hizo estas declaraciones al asistir a la apertura al tráfico de la calle Pintor Gisbert y el tramo parcial de la calle Cuba. El entorno de estas calles se está reurbanizando y se ha aprovechado para renovar las estructuras de servicios como el agua, la electricidad o las líneas telefónicas. Igualmente, también se instalará nuevo mobiliario urbano y arbolado de gran porte como jacarandas, además de naranjos para la calle Puerto Rico y ciruelos japoneneses para el resto de calles. Aún no se han plantado porque hay que esperar a "finalizar la urbanización de Puerto Rico y conectar la red de riego con la boca de agua no potable".
Las obras aún no finalizan en el barrio. "La superficie que se ha abierto hoy al tráfico supone un 21% del total de la obra, mientras que se está trabajando en otro 25%, por lo que en Navidad tendremos en marcha la mitad de las actuaciones previstas en la zona". El secretario autonómico confirmó que antes de Fallas estará finalizada la reurbanización de las calles Buenos Aires y Cuba, entre Denia y Puerto Rico. Durante el mes de marzo las obras se paralizarán, por las fiestas falleras, y después se retomarán los trabajos en las calles Puerto Rico y Cura Femenía.
Las obras suponen una inversión que superan los cinco millones de euros. Según Barcaiztegui, que estuvo acompañado por el director general de Obras Públicas, Ismael Ferrer, el objetivo principal de la actuación, además de "la regeneración urbana del barrio de Russafa, y establecer los parámetros de intervención para futuras actuaciones" pretende crear "un gran eje noble que una el centro del Barrio con el futuro Parque Central". Una nobleza que "se plasma en la mejora de las aceras, del alumbrado público, la creación de carril-bici y el aumento del arbolado y ajardinamiento urbano, supresión de tendidos eléctricos".