JOSÉ PARRILLA VALENCIA
El tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Comunitat Valenciana ha dicho no a la segregación de la pedanía de Benimàmet. Entiende que la petición no tiene suficiente apoyo vecinal, ni existe separación física del casco urbano de la capital ni dispone de medios de subsistencia que garanticen el bienestar de los ciudadanos. Ahora, la Comisión Promotora del Nuevo Municipio de Benimàmet tiene previsto recurrir la sentencia y trabajar también en la posibilidad de convertirse en Entidad Local Menor, una figura con más autonomía que las pedanías.
El fallo del TSJ confirma la decisión de la Generalitat Valenciana de rechazar la segregación de l barrio, un procedimiento abierto por la plataforma vecinal hace trece años y que aún tiene recorrido judicial.
El fallo rechaza el recurso de los demandantes en primer lugar "porque no se ha probado la promoción de la segregación por la mayoría de los vecinos residentes en la parte segregable". La ley exige que haya una mayoría y la sentencia dice que sólo se han presentado 4.620 firmas de una población mayor de edad de 10.464 personas. En total, en el barrio estaban censadas 12.556.
Recuerda, además, que "la voluntad mayoritaria de un grupo de vecinos de segregar la parte del territorio de un término municipal no es por sí sólo determinante de la resolución de la Administración, que debe basarse en causas objetivas tendentes a acreditar la incidencia de un hecho diferencial".
En este sentido y como segundo motivo de denegación, el fallo del TSJ asegura que "el barrio tampoco constituye un núcleo de población territorialmente separado del municipio de Valencia". "Así lo pone de manifiesto -añade el fallo- la distancia estimada, entre 500 y 700 metros, de las edificaciones más próximas del barrio al continuo urbano de la ciudad".
Por último, la sentencia asegura que "no se ha acreditado la suficiencia de medios y recursos para la atención y cumplimiento de las obligaciones propias de las competencias municipales". En otras palabras, asegura que no dispone de "autofinanciación suficiente" para funcionar como pueblo independiente.
Recuerda, por último, que los requisitos antes mencionados deben acreditarse de forma "acumulativa" y que "la falta de cualquiera de ellos determina el rechazo de la petición de segregación".
La única puerta que le queda abierta a la Comisión Promotora del Nuevo Municipio de Benimàmet es presentar un recurso contra el fallo del TSJ. Y así ha anunciado que lo hará. Su presidente, Blas García, explicó ayer que insistirán en la segregación del barrio y que paralelamente negociarán la opción hasta ahora rechazada de convertirse en entidad local menor.
De entrada, García mostró su extrañeza por el hecho de que el Ayuntamiento de Valencia haya anunciado la sentencia y ni la plataforma ni sus representantes legales tuvieran conocimiento de la misma.
Dicho eso, aseguró que la resolución judicial es injusta, pues "presentamos más firmas de las que exige la ley" y además "no hay ni aceras ni urbanizaciones que vinculen Benimàmet con el casco urbano de Valencia". "Estamos más unidos a Burjassot que a la capital", precisó.
En cuanto a la posibilidad de convertirse en Entidad Local Menor, Blas García dijo que está abierto a la negociación, aunque ahora su opción sigue siendo la segregación. En este sentido, el coordinador de EUPV en Valencia, Amadeu Sanchis, pidió ayer a la alcaldesa Rita Barberá que aproveche la sentencia para otorgarle esa categoría, pues eso les permitiría "tener una especial atención y financiación". Y También el concejal socialista Juan Ferrer se ofreció para ayudar en la consecución de ese objetivo.
Satisfacción municipal
Muy en contra de esta opinión, el concejal de Pedanías, Vicente Aleixandre, mostró su satisfacción por la sentencia y aseguró que otra cosa no hubiera tenido sentido. Según sus datos, el Ayuntamiento ha invertido 11.000 millones de las antiguas pesetas en alcantarillado, instalaciones deportivas, acerado, biblioteca etc., unos servicios que no tienen otros municipios y que, a su juicio, tampoco conseguirían declarándose Entidad Local Menor.
Esta figura, que no se aplica en Valencia, le permitiría elegir alcalde, pero es gravoso para los pueblos, pues no tienen las principales competencias, como es el caso de urbanismo, recordó.