P. CERDÀ
Los más débiles son los primeros en sucumbir ante una crisis. Esta vez no ha sido una excepción y entre los más afectados se hallan los animales domésticos. Los aprietos económicos han llevado a abandonar cientos de perros y gatos este año. Son mascotas que se ven, de la noche a la mañana, en la calle.
Sólo en Valencia ciudad, la Sociedad Valenciana Protectora de Animales y Plantas (Svpap) ha recogido este año a cerca de 1.200 perros abandonados y una cantidad indeterminada de gatos que supera el medio millar. Entre la antigua perrera de Benimàmet y el refugio de San Antonio de Benagéber, la protectora de animales cobija ahora mismo a unos 460 perros y más de 300 gatos listos para adoptar. Ahora, con las navidades a la vuelta de la esquina, la protectora refuerza su campaña de adopción con el objetivo de que estos animales tengan una segunda oportunidad y vuelvan a vivir cuidados por una familia.
La crisis es la causa
Es cierto, sin embargo, que este año se antoja duro por la recesión económica. «La crisis ha aumentado bastante el abandono», asegura Julia Pérez, corresponsable del centro de acogida de Benimàmet. «Hemos tenido un montón de llamadas de gente que no podía seguir manteniendo a sus animales y nos lo han dado. Otros han tenido que dejar su piso en propiedad y han entrado en alquiler en pisos que no permiten tener mascotas. También ha habido casos de gente que se ha visto obligada a vivir en la calle y que se han desecho de sus animales», explica. La crisis ha puesto de manifesto, agrega Julia Pérez, que «el animal que hasta entonces tenían no es una prioridad para la mayoría de personas. Y si tiene que prescindir de algo, prescinden del animal», cuenta.
También se han topado con otros casos de abandono derivados de la crisis. Animales atropellados cuyos dueños, ante la necesidad de invertir dinero en una operación en el veterinario, han preferido deshacerse de él. Son los coletazos de una crisis que ha golpeado también a quienes no entienden de cifras ni de dinero.
Adopciones responsables
La protectora afronta estos días su temporada alta de adopciones. Por ello, lanza primero un aviso. «Queremos que la gente haga una adopción responsable. No queremos que, porque sea Navidad, vengan las familias y adopten a un animal para regalarlo a su hijo. Si lo adoptan en diciembre y lo abandonan en junio, no nos sirve para nada», indica Julia Pérez.
Pero quienes hayan tomado una decisión meditada sobre la incorporación de una mascota a su hogar, la protectora (96 340 02 40) les recomienda la adopción. Por un acto solidario y por las ventajas de los animales acostumbrados a vivir ya con una familia. Hay una tercera razón a tener en cuenta en estos tiempos: la económica. La crisis, enemiga de los animales abandonados este año, puede convertirse en un arma de doble filo y favorecer la adopción gratuita de una mascota en lugar de la costosa compra de una animal de raza.