ÚLTIMA HORA
Federer, a cuartos de final tras ganar al belga Goffin

In hoc signes vinces

Mariano Trenco Albiach

 05:30  

Con este signo, vencerás… Así lo entendió el emperador romano Constantino cuando, por el siglo IV, atribuyó su victoria, sobre Majencio en puente Milvio, a la cruz gloriosa de Jesucristo. Desde entonces hasta hoy, la cruz del Señor salió de las catacumbas para marcar no sólo los campos de batalla y los enclaves geográficos, también las ciudades y los pueblos, los hogares y las instituciones públicas, como reflejo de la impronta de fe de quienes forjaban una nueva civilización, como expresión natural y legítima de la creencia de todo un pueblo.
La reciente polémica europea de los crucifijos y los minaretes nos urge a cuidar la cobertura que damos a la simbología religiosa en todos los ámbitos, porque, por desgracia, la constantiniana no fue la última de las adopciones o apropiaciones en sagrado. Aquello de que «París bien vale una misa», los desayunos de oración en EE UU, o el movimiento pendular cautividad-abjuración de lo católico en España, son muestra de que la tentación de institucionalizar lo religioso, por los poderes públicos, está siempre al acecho. Ningún filósofo, antropólogo ni sociólogo, que se precie de serlo, sigue defendiendo hoy, con rigor científico, que lo religioso es un fenómeno privado que no ha de invadir la esfera de lo público. Lo religioso es personal y social.
La libertad religiosa y su confesión pública están consagradas en el catálogo de los derechos humanos. Cualquier institución religiosa que quiera servir a la causa de Dios, ha de servir a la causa del hombre, y por lo tanto reconocer, promover y defender estos derechos universales. Si aspiramos a garantizar el futuro, no podemos asfixiar y manipular aquello que hace crecer interiormente al ser humano y, a la larga, revierte en una sociedad mejor para todos, crea cultura. La cosa seguirá siendo complicada mientras algunas confesiones religiosas, desde un planteamiento de convicciones absolutas, sigan dando el paso en falso a un proselitismo impositivo o invasivo.
Cargando con la experiencia de la historia y ahondando en las raíces evangélicas y de la tradición martirial de la Iglesia, los cristianos hemos de tener muy claro que lo nuestro no es invadir ni competir, sino amar hasta dar la vida como la mejor validación de nuestra verdad.
Y como la apuesta es en firme, se comprende que la propuesta religiosa no lo sea menos. El amor es la única fuerza capaz de vencer y dominar el mundo. Para nosotros esa fuerza no es algo esotérico, sino personal y tangible: Jesucristo. Ahora, cabría añadir aquel famoso slogan publicitario:«Busque, compare y si encuentra algo mejor cómprelo». Hoy los modelos de referencia son otros: actores, deportistas, técnicos, científicos, hackers…ídolos temporales incapaces de vencer a nada que no sea lo puramente material de su especificidad. Héroes con pies de barro que detrás de sus triunfos esconden un sinfín de miserias e hipocresías y que, dentro de unos años, se perderán seguramente en la noche de los tiempos.
La Iglesia cuando nos propone el ejemplo perenne de los santos no hace una simple evocación de su trayectoria vital para que nos sirva de ejemplo. No se trata de evocar méritos, sino de invocar a aquellos que se han dejado transformar por la causa del Evangelio, y hoy están vivos en Cristo Resucitado, ayudándonos a recorrer el camino de la vida. Sí, hemos dicho que el Amor vence al mundo; victoria de la buena, de la de verdad: por encima del pecado, del mal, de la enfermedad, de la muerte y para siempre, por toda la eternidad…La inexorable rotación del calendario litúrgico saca hoy a las calles de nuestra ciudad el testimonio admirable del primero que, entre nosotros, venció con la fuerza del Amor de Cristo. Allá por el siglo IV, el nombre y la victoria de Vicente vino a fundirse para siempre con el de Valentia, como expresión de la merecida virtud de aquellos colonos fundadores veteranos de batalla. Os invito a compartir una grata experiencia: hoy al paso procesional de su imponente imagen, dejemos resonar en la mente y en el corazón el mensaje de nuestro principal patrón: La fuerza de la verdad, validada por la belleza del amor hasta rendir la vida por Dios y los hermanos es lo único que os convertirá en seres valientes, victoriosos y perdurables.

  HEMEROTECA

Ocio en Valencia

 
Cartelera de Valencia

Consulta los estrenos de cine en Valencia cada semana: Kinépolis, Cinebox MN4Cines Lys, ABC Park, ABC El Saler, Cinesa Bonaire 3D.
 
Conciertos en Valencia

No te pierdas todos los conciertos en Valencia!

Teatro en Valencia

Las obras de teatro y espectáculos en Valencia.


Planes en Valencia

Rutas, excursiones, cicloturismo y mucho más!
 

Gastronomía

Consulta recetas de cocina valenciana, recetas de arroz, recetas de paella, recetas de fideuá y mucho más!

SALT, traductor Castellano / Valenciano

SALT, traductor Castellano / Valenciano

SALT es un traductor que permite pasar los textos del castellano al valenciano y a la inversa.

Levante-emv.com y Levante-EMV son un producto de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de Levante-emv.com. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
 


  Aviso legal
  
  
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca | El Diari  | Empordà  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  |  La Nueva España  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas  | Euroresidentes  | Lotería de Navidad | Oscars | Premios Goya