VICENT X. CONTRÍ VALENCIA
A los usuarios de las bicicletas les gustaría que Valencia fuera Amsterdam y que los vehículos de dos ruedas circularan en las mismas condiciones que los coches. Pero las dificultades urbanas son múltiples en una ciudad en la que mandan todavía los vehículos contaminantes, pese a los 130 kilómetros de viales en los que podrán circular bicis este año.
Sin embargo, la sensación de peligrosidad es fuerte y aumentará. En primavera o verano el Ayuntamiento de Valencia pondrá en marcha las estaciones de alquiler de bicicletas. Cientos de turistas (desconocedores de la trama urbana) y conductores esporádicos se sumarán a los ciclistas habituales en una ciudad que no está preparada para absorber ese volumen, según los propios usuarios. "En Barcelona lo hicieron al revés; primero crearon la red para las bicis, las infraestructuras y después el servicio de alquiler municipal", señala Fernando Mafé, portavoz de Valencia en Bici, una de las plataformas cívicas que más ha luchado por ganar espacio a los coches en la ciudad. Pese a las incógnitas que genera el alquiler de bicis, Mafé espera que funcione el futuro servicio municipal.
Ayer, más de quinientas bicicletas recorrieron el centro de la ciudad convocadas por los colectivos Valencia en bici, Universitat en bici y la Oficina de la bici. El objetivo de estas entidades es ganar ahora un circuito circular en el centro de Valencia con una serie de calles radiales que conecten el centro con esa "circunvalación de dos ruedas".
Es, básicamente, parte del itinerario que la línea de autobús 5 (Interior) de la EMT. El recorrido es un sueño para los ciclistas; acceder al trabajo y pasear por las zonas comerciales de las históricas calles de la Pau, Sant Vicent, Xàtiva, Colón, la Porta de la Mar, Blanqueries y la plaza de l'Ajuntament, entre otras. Fernando Mafé asegura que expertos en tráfico rodado ven viable que en calzadas como la de la calle Colón se instale un carril bici a costa de eliminar uno de los actuales destinado para coches. La petición está ahora en manos del consistorio y de la delegación de tráfico que dirige Alfonso Novo.
"Apoyamos cualquier idea que sirva para reducir el número de coches en las calles" explicó Antonio Capafons, de Universitat en bici. "Ahora bien, la responsabilidad tiene que ser compartida ya que muchas veces somos los ciclistas los que damos una mala imagen a la hora de circular" apunta. En la jornada dominical ese medio millar de ciclistas puso a prueba la paciencia de automóviles y autobuses. Y eso que era un día festivo, con escaso tráfico de vehículos a motor por el centro, y que la marcha ciclista estaba precedida, y protegida, por vehículos de la Policía Local de la capital.
Fernando Mafé apuesta por los carriles bici y por las ciclocalles que se han hecho; donde conviven coches y bicicletas. Pese a todo insiste en que "la percepción del ciclista sigue siendo de alto riesgo de accidentes", conscientes de que son la parte más débil.
"Más bicicleta y menos especulación"
"A Valencia le hace falta más carril bici y menos especulación. Aquí la gente que te ve piensa que si vas en bici es porque no te puedes permitir el lujo de un coche". Y no se trata de eso, según Martin Taylor y Sara Harrock, una pareja londinense afincada en Valencia desde hace 20 años. Para ambos el servicio de alquiler de bicicletas que pondrá en marcha el consistorio será un "parche". Estos defensores del transporte a pedal piensan que lo que tiene que hacer el ayuntamiento es "fomentar el uso personal" tal y como se hace en ciudades europeas como Copenhague o Amsterdam.