Toni Rodrigo pasó todo el día de ayer en su peluquería de la calle Amadeo de Saboya, en el barrio de Mestalla. Aunque reparte su tiempo entre este local y el de Albalat dels Sorells, ayer estuvo en Valencia esperando que la Policía Local fuera a visitarle para pedirle toda la documentación del negocio e informarle de la denuncia, de su firmante y de las consecuencias que puede tener, tal como le habían anunciado los agentes durante la visita que le hicieron el pasado jueves. Pero allí no fue nadie. Los únicos que se dejaron ver, además de los clientes del día, fueron otros vecinos y otros clientes que quisieron darle su apoyo. Muchos de ellos le daban directamente la enhorabuena por el cartel, que, según el peluquero, sólo pretendía mostrar el espíritu de su colección otoño-invierno, inspirada en los años ochenta. También la gente de la calle daba su apoyo a la idea. Pocos mostraron su desacuerdo con el cartel, que ya ha sido puesto a buen recaudo. J. P. valencia