J. P. VALENCIA
Toni Rodrigo, peluquero denunciado por colocar en la fachada de su local un cartel "hiriente para la sensibilidad de los vecinos", ha decidido retirarlo y sustituirlo por otro más discreto. "No quiero crear polémica con esto ni convertirme en un ýfrikiý de la televisión. Si le molesta a alguien lo quitó y ya está, porque lo que a mi me interesa es que los clientes estén a gusto y se vayan contentos con sus peinados. Nada más", asegura el afectado. Así pues, donde antes había dos hombres desnudos sujetos con cadenas de perro, ahora hay dos "tiernos angelitos" recostados sobre unas sábanas rosas.
El cambio se produjo al medio día de ayer. Desde que Levante-EMV publicó la noticia de que había sido denunciado por algunos vecinos alegando que el cartel hería su sensibilidad, Toni Rodrigo no ha parado de recibir apoyo de clientes y de residentes del barrio. Tampoco la Policía acudió ayer al local, como había anunciado, para darle más detalles de la denuncia y hacerle saber las posibles consecuencias de su "osadía", pero él decidió quitarlo sin esperar a más, sin dar la batalla por lo que hace tan sólo dos días consideraba un "ataque a la libertad de expresión" y una "censura hitleriana".
La explicación es que no quiere polémica en el barrio y prefiere ser conocido por sus peinados y por el trato a los clientes. "No quiero que nadie se sienta herido", asegura.
Ahora pues, el hueco dejado por este enorme cartel ha sido ocupado por otro muy distinto, alusivo también a su colección de este invierno. Se trata de una imagen con dos personas vestidas de ángeles acostadas sobre un lecho rosa. Toda una loa al día de los enamorados, que se celebra este próximo fin de semana.
Ahora, espera noticias de la denuncia para ver qué ocurre en el futuro.
Toni Rodrigo pasó todo el día de ayer en su peluquería de la calle Amadeo de Saboya, en el barrio de Mestalla. Aunque reparte su tiempo entre este local y el de Albalat dels Sorells, ayer estuvo en Valencia esperando que la Policía Local fuera a visitarle para pedirle toda la documentación del negocio e informarle de la denuncia, de su firmante y de las consecuencias que puede tener, tal como le habían anunciado los agentes durante la visita que le hicieron el pasado jueves. Pero allí no fue nadie. Los únicos que se dejaron ver, además de los clientes del día, fueron otros vecinos y otros clientes que quisieron darle su apoyo. Muchos de ellos le daban directamente la enhorabuena por el cartel, que, según el peluquero, sólo pretendía mostrar el espíritu de su colección otoño-invierno, inspirada en los años ochenta. También la gente de la calle daba su apoyo a la idea. Pocos mostraron su desacuerdo con el cartel, que ya ha sido puesto a buen recaudo. J. P.valencia