JOSÉ PARRILLA VALENCIA
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El Ayuntamiento de Valencia no buscará un nuevo emplazamiento para celebrar la "mascletà" napolitana el próximo año, como le ha pedido la Demarcación de Costas. Así lo aseguró ayer la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, quien anunció que ha encargado un estudio de todos los lugares de España donde se celebran actividades similares para demostrar la discriminación de esta ciudad. "Os aseguro que podemos divertirnos", advirtió.
Aunque la "mascletà" napolitana ya ha sido disparada y ha pasado a la pequeña historia de las Fallas 2010, el enfrentamiento político que generó en los días previos se mantiene vivo y así seguirá hasta el año que viene, cuando el programa de fiestas vuelva a incluirla entre sus actividades más destacadas.
En su autorización final, la Demarcación de Costas enumeraba hasta 22 condiciones para la celebración de esta "mascletà" y recomendaba buscarle un nuevo emplazamiento para el año que viene. Los problemas de limpieza y contaminación eran el principal caballo de batalla.
La alcaldesa de Valencia, sin embargo, no está dispuesta a cumplir esta recomendación. "No me planteo nada en estos momentos", dijo Rita Barberá al ser preguntada ayer por este asunto durante la visita a la estación de Metro de Alameda.
Cuestiones técnicas
Según dijo, los técnicos municipales le han explicado que "este sitio es el idóneo" porque hay que clavar los cañones en la arena y no es posible hacerlo sobre asfalto. "Por tanto, aquí no tenemos otro sitio para disparar la mascletà napolitana, que yo sepa", insistió.
Muy al contrario, Rita Barberá se propone seguir adelante con esta tradición de once años y para ello pretende demostrar que no hay un problema de limpieza o de contaminación, sino de discriminación de la ciudad de Valencia por parte del Gobierno.
La alcaldesa anunció que ha encargado un estudio a las delegaciones de Playas y de Deportes sobre las actividades de este tipo que se celebran fuera y dentro de España, fundamentalmente dentro, precisó. "Quiero saber por qué en Matalascañas (Andalucía) puede haber un chiringuito a cinco metros de la playa, si es que lo hay, y aquí no. O por qué allí se puede hacer, si es que se hace, un festival pirotécnico a la orilla del mar y aquí no. Podemos divertirnos, os aseguro que podemos divertirnos, porque vamos a demostrar y a poner en evidencia los agravios comparativos", concluyó Barberá.