JOSÉ PARRILLA VALENCIA
El Ayuntamiento de Valencia llevará al próximo pleno la modificación del Plan General de Ordenación Urbana que permitirá vender los aparcamientos de 50 fincas de la ciudad a los vecinos que actualmente las disfrutan por una concesión municipal, es decir, pagando una especie del alquiler al consistorio. Ya hay comunidades de propietarios de varias fincas en torno a la calle Cervantes y el barrio de Orriolls que se han mostrado dispuestas al cambio y el ayuntamiento quiere iniciar los trámites cuanto antes.
La previsión de la Concejalía de Circulación y Transportes es enajenar el subsuelo dedicado a aparcamientos para que las personas que los disfrutan en la actualidad los tengan en propiedad para toda la vida, pues cualquier concesión, en alquiler o en disfrute para 40 ó 50 años, no es bien acogida entre los posibles interesados. De hecho, cientos de plazas de garaje ubicadas en aparcamientos públicos de Valencia se están quedando sin vender precisamente por este motivo, porque los compradores prefieren el régimen de propiedad. Este problema de base cultural está también, además de la crisis económica, detrás de los problemas para encontrar empresas que construyan y gestionen nuevos aparcamientos de promoción pública.
Tres fases distintas
Ese proceso de venta se llevará a cabo en tres fases. Primero se ofrecerán aquellos aparcamientos que no tenían espacio suficiente en el subsuelo propio de la finca y necesitaron ocupar la vía pública. En estos casos los usuarios pagan un canon al consistorio. Luego está previsto enajenar los aparcamientos para residentes ubicados en plena vía pública. Y por último se venderán los que tienen doble uso, es decir, los que combinan las plazas en rotación con las plazas de residentes.
Pues bien, la primera fase ya está en marcha. Según explica el concejal de Circulación, Alfonso Novo, la modificación del plan general que la hace posible ya ha pasado por la comisión correspondiente, ha sido sometida a información pública (lista de edificios incluida) y no ha recibido alegaciones, de manera que sólo queda su ratificación por el pleno, algo que ocurrirá previsiblemente este mismo mes, dijo.
Además, ya ha habido conversaciones con algunas de las comunidades de vecinos afectadas y han dado su visto bueno, con lo que el procedimiento se pondrá en marcha de inmediato.
Para acogerse a este plan tendrán que ser las propias comunidades incluidas en la lista las que se pongan de acuerdo y se dirijan al ayuntamiento. Y si hay algún vecino que no quiere comprar puede hacerlo el conjunto de la comunidad y dar a esas plazas el uso que desee, matizó Novo.
Luego, el precio dependerá de la ubicación, del valor de mercado, del tiempo que queda de la concesión, del tamaño y de otros factores diferenciadores. Por eso la horquilla puede ser muy amplia. Como dato orientativo el concejal habla de 18.000 a 35.000 euros, aunque advierte que eso no está decidido.
Dificultades
Por lo que se refiere a la segunda fase, la que afecta a los aparcamientos que están en la vía pública y cuyas plazas han sido vendidas a residentes para 40 .o 50 años, el proceso será más complicado. En estos casos lo que se vende es el derecho a tenerla en propiedad para toda la vida en vez de tenerla por un periodo concreto, lo que dificulta mucho fijar un precio.
Novo explica que este proceso será regulado aprovechando la revisión del Plan General, que ya está en marcha. Y lo mismo ocurrirá con la tercera fase, que afecta a los aparcamientos con plazas en propiedad y en rotación.