MOISÉS DOMÍNGUEZ
Los ninots indultados y la sección especial infantil visten mucho, para mayor gloria de Exposición-Micer Mascó. Pero si hay un triunfo que se espera a lo largo del año es, con permiso de la elección de la fallera mayor de Valencia, ese es el de la sección especial mayor. Es el último cabo que falta por atar. Esta noche, a saber a qué hora, se desatará el nudo.
Un intríngulis por el que estarán penando las cinco comisiones que, con más fuerza, luchan por las cinco primeras plazas. Con el drama añadido de que con ese «uno» sueñan, o soñaban prácticamente todas: Nou Campanar, Convento Jerusalén, Pilar, Sueca y Almirante Cadarso.
Por una cuestión de principios, Nou Campanar es el favorito. Lucha siempre en superioridad de condiciones económicas y en clara inferioridad de lo demás. La falla de Pere Baenas, en cualquier otro escenario, ganaría sin bajarla de la góndola. Pero tiene que pelear contra el entorno, la demarcación y el subconsciente. Ayer, la falla ya tenía marchamo de ganador, con los volúmenes mucho más equilibrados y llena de bajos.
¿Será suficiente? Habrá que verlo, porque nunca se puede uno fiar. No se transmite la sensación de irreversible de las fallas de Pedro Santaeulalia (el año pasado tampoco) o quizá es esa sensación (injusta, en ese caso, para Baenas quien, por cierto, nunca ha ganado en Valencia), de que hay que cambiar el curso de la historia. Una historia que, en caso de victoria, no permitirá a Baenas continuar, puesto que Miguel Santaeulalia Serrán ya bien atado para el año que viene. Si gana Nou Campanar, sería la séptima victoria consecutiva. El récord lo tienen Mercado Central y Regino Más con ocho.
Todas las demás
Para revertir los acontecimientos está, por ejemplo, Convento Jerusalén. Mucho más «bonica». Mucho más pequeña. La última obra (de momento) de Paco López Albert está acreditada para que, si al jurado le da por girar, concluir el periplo como lo empezó en la máxima categoría: ganando.
Sueca-Literato Azorín estará mucho más arriba de lo que se pensaba a primeros de ejercicio. Seguramente, hay alguna mejor en cada concepto, pero su regularidad y la solvencia que supone estar Pedro Santaeulalia detrás la mete de cabeza en la lucha por todo.
Al Pilar se le escapó la victoria el año pasado. Y como entonces, aspira a todo. Y como entonces, José Lafarga tuvo en un vilo a todos hasta el final. Grande, bien conceptuada y con algunos aspectos simplemente geniales, faltaba sólo que le diera la última pincelada para convertirla nuevamente en candidata a la victoria.
Almirante Cadarso se ha metido de lleno en el grupo de los mejores. Manuel Algarra ha adoptado ahora el estilo Santés para romper la idea de que no le han dado nunca ni un peldaño por encima de lo previsto. Dicho de otra forma, los han revolcado demasiadas veces.
Por debajo se cuenta casi seguro que Na Jordana y Reino de Valencia-Duque de Calabria van a mejorar mucho sus últimas actuaciones y darán más de un disgusto.
Y cuando se fallen los premios, con sus alegrías y decepciones, vuelta a empezar. Porque en 2011 volverá a haber fallas sin restricciones cienmileuristas.