MOISÉS DOMÍNGUEZ
Desde hace tres años, y más concretamente el año de Gloria Martínez Amigó como fallera mayor de Valencia, optamos por dar un salto cualitativo al concepto de presentación gráfica de la fallera mayor de Valencia y su corte de honor. Conscientes de la pasión que suscita en un sector de la sociedad fallera, llegamos a la conclusión de que había que darles un realce especial. Ese año decidimos ya presentarlas apoyándonos en algún señuelo que hiciera referencia a sus aficiones, sus estudios o sus profesiones.
Aquellas fotografías las hicimos en el estudio del diario. Impagables las fotos de Mari Camen Piera levantando la pierna como maestra del fitness o Isabel Conejero dentro de una casita de niños.
El año pasado dimos un nuevo salto: las sacamos a la calle, aumentamos el tamaño de cada foto e hicimos un retrato individualizado a cada una. ¿Cómo olvidar fotos como la de Consuelo María Haro rodeada de billetes de lotería o Déborah Gimeno vestida de ferroviaria?.
Este año decidimos mantener esta línea de trabajo. Es tan intensa, que no podíamos desaprovecharla. De hecho,es probable que en 2011 continuemos en esa misma tónica. Este año, conscientes como eran de la que se avecinaba, consensuamos con ellas los escenarios. Ellas sugirieron, nosotros tomamos notas, pusimos ideas sobre la mesa, debatimos y llegamos a determinados acuerdos buscando la mejor imagen.
Vamos una por una. La primera fue Sandra Sosa. Y a la primera de cambio, chaparrón. Aún así nos vino bien, porque esto nos serviría para ilustrar el reportaje dedicado a cómo proteger el traje de valenciana en caso de lluvia. El caso es que nos citamos en la calle Maestro Sosa. Sandra se lo trabajó bien trabajado, porque vino con una clave musical manufacturada por el artista infantil.
Por si les quedan dudas a las chicas de lo que son y representan, pasó por allí un señor. «¿Tu eres de la corte?. Ahí en el horno nos han dicho que estás invitada a lo que quieras?».
Sin remitir el aguacero, nos citamos con Carla Ibáñez. Con la fallera de Xirivella queríamos hacer honor a su condición de veterinaria. ¿Qué hacer?. En seguida surgió la posibilidad de que auscultara a un caballo. Pero surgió una posibilidad mucho más sugerente. «Os puedo conseguir unos cochinillos» nos comentó. Pues dicho y hecho. Acompañada de un séquito de familiares llegamos a una pequeña finca a las afueras de la población. Y ahí estaban los marranitos, metidos en una caja.Escogimos a uno sonrosado. Lo cogimos, se puso a chillar, pero acabó tranquilizándose. Carla se pudo bata y guantes y clavó la foto.
Hay que valorar el factor riesgo: nada más devolver al cerdito a la caja... decidió expulsar sus nervios por el tracto intestinal. Pero el traje de valenciana se salvó.
Nuevo día y nueva sesión de fotos. La primera, Carmen Seguí. Y estábamos dispuestos a darle la satisfacción. Si le apasiona Star Wars, hágase tu voluntad. Nos citamos en l´Hemisféric, pensando que sus pasillos y paredes podían evocar a la Estrella de la Muerte. Carmen aprovechó para saludar a algunas compañeras de la instalación de la Ciudad de las Artes, donde ha trabajado eventualmente como azafata. Se había traído una capa al más puro estilo guerrero Jedi. Habíamos comprado una espada laser... y lo demás lo puso ella. La foto elegida es monumental. La expresión de Carmen es fantástica.
Después, zumbando Bulevar Norte arriba para llegar al Palacio de Congresos. Allí estaba Beatriz Hernani. La foto es sencilla de realizar, pero tiene gracia. La estudiante de arquitectura se trae todo el aparejo y le hacemos una foto fácil, pero sumamente convincente.
La siguiente parada fue junto a Mestalla. Ahí estaba Patricia Sánchez. En su lugar de trabajo. Ella quería salir en su establecimiento de estética y nos gustó la idea. Entre el secador y el instrumental había material suficiente para hacer una foto de calidad.
Tamara García e Isabel Hernando fueron citadas en la propia sede de Levante-EMV. Primero le tocó a Isabel. En el Club Diario Levante teníamos un rollo de película (Casino Royale) y un antiguo proyector. No fue fácil rodear a Isabel con rollo de celuloide (se escurría el condenado), pero al final lo logramos. Ella trajo la claqueta y así hicimos honor a su pasión por la realización de cortometrajes.
Una vez Isabel de marchó, nos quedamos con Tamara. Nos fuimos a la distribuidora Val Disme, donde nos tenían reservados cientos de periódicos. Sueltos y en fardos. Ya habíamos decidido jugárnosla a emular la fotografía emblemática de Ciudadano Kane, haciendo honor a su profesión periodística. Tamara se lo trabajo bien, porque trajo varias docenas de revistas de moda, su gran pasión periodística, y las entremezclamos con los ejemplares de nuestro diario. Fernando Bustamante se subió a una escalera y ahí está el resultado. Para hacer juego con Orson Wells, decidimos publicar esta foto en blanco y negro.
«¿Por donde estáis?» nos llamó Beatriz Lluch. «Ya llegamos, ya llegamos». Bea nos esperaba en la piscina del Colegio Salesianos. La suya de toda la vida. Ahí nos esperaban ella, su madre, su hermana Patricia y el responsable del club de natación. Y ella, claro. Vestida con el bañador de competición y los moños.
El resultado, ya lo conocen. No nos duelen prendas de asegurar que es una de las fotos más espectaculares y rompedoras que jamás le hayan hecho a una fallera de la corte.
Y conste que estábamos acongojados. Primero, por si el traje (que tenía que estar presente en la foto, por supuesto), se caía dentro del agua. Y por la cámara, que estuvo a escasos centímetros del agua.
Beatriz se portó como una jabata, porque primero hicimos unas fotos en la piscina de niños, que estaba bastante bien de temperatura, pero cuando pasamos a la mayor... como que no que no estaba tan calentita. Con un poquito de tiritona, se hizo la foto que, finalmente, elegimos.
Para acabar, quedamos en casa de Marta Parra. Cuando esperábamos en la puerta... sorpresa. ¡Una fallera conduciendo!. Era Marta, que traía un par de trajes que faltaban para completar su perchero. Se incorporó Patricia Sánchez, que traía dicho perchero. Fue la foto más rápida de hacer. Visto y no visto.
La foto de Virginia Yagüe es muy bonita. Ella fue quien pidió hacerla con las que fueron falleras mayores de Russafa en su año vestida cada una con su forro polar identificativo. Fueron quedando todas ellas en la puerta de la iglesia de San Valero. Virginia llegó la última y, tras darse un montón de besos, probaron distintas poses. Al final optamos por una, muy bonita, en la que Virginia tiene una expresión pícara. Un paso por detrás, ligeramente difuminadas, sus amigas. Y después, se fueron a comer.
Nos sentimos muy orgullosos de la foto de Pepa Picó. Era el escenario en el que ella quería fotografiarse. Le hacía ilusión bárbara asomarse al teatro principal como si de una bailarina se tratara. Al principio pensábamos acompañarla de alguna compañera de academia de baile, pero no fue posible. Después, teníamos claro que se haría la foto con una punta (dícese del zapato de ballet). Incluso se trabajo ella solita el buscar muchos otros pares para rematar la foto.
Entramos en el Principal, nos encendieron las luces... y Pepa se emocionó. A partir de ahí, y tras más de media hora de tomas, conseguimos clavar la seleccionada. Entre que la foto es espectacular, que ella aún lo es más y que el montaje no tenía precio, decidimos por aclamación selecionarla como portada de este reportaje, sucediendo de esta forma a la foto de Sonia Cuenca haciendo baile de salón, con la que abrimos la serie el año pasado.
La serie la acabamos en Paterna. María Tomás se lo había trabajado: hasta tenía el permiso del alcalde para poder quemar tracas de lujo en el parque junto a la torre de la villa. Queríamos una imagen relacionad con las fiestas de su pueblo. Inicialmente pensamos en que fuera ella la que cogiera las tenazas y quemara una traca. Y ella también quería. Pero una vez hicimos la prueba... iba a ser que no. Que no nos íbamos a jugar el que se achicharrada el delantal.
Así que los dos chorros de fuegos artificiales los hicimos quien esto firma y el padre de Patricia. El resultado es, sencillamente, espectacular. Buenísimo.
Cómo se hizo el reportaje a las falleras mayores de Valencia, la portada, está plenamente explicado en las propias páginas del Extra. Tan sólo podemos añadir que ambas colaboraron gustosamente y, tras muchas tomas, conseguimos "clavar" la pose con la que incorporarlas a la foto del Miguelete.
Tan sólo un secreto: íbamos "pillados" de tiempo y por eso no incluimos un cameo de los tres responsables del extra (Moisés Domínguez, Xavi Sepúlveda y Fernando Bustamante), que habríamos aparecido debajo del Miguelete, de espaldas, mirando hacia arriba haciendo gestos de asombro. Otra vez será.
Y, por último, solamente destacar la ilusión de las mamás. El reportaje de la pasarela de moda infantil en el que falleras mayores y cortesanas que lo han sido posaron felices con sus vestidos. A todos ellos los vistieron ex profeso para la ocasión, cosa que agradecemos profundamente. Los niños y niñas se portaron estupendamente y el reportaje, con todos esos modelos de indumentaria a seguir, también nos causan una enorme satisfacción.

A partir de aquí, tan sólo deseamos que lo disfruten, que pasen muchas horas de amena lectura y que, si les gusta, no duden que el de 2011 intentaremos que sea mejor. Ese será nuestro objetivo.
