J. P. VALENCIA
El delegado del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Ricardo Peralta, acusó ayer implícitamente a la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, de bloquear la licencia de obras pedida por los chiringuitos del Paseo Marítimo para retirar parte de sus terrazas y cerramientos. Según dijo, los hosteleros han pedido esa licencia y el Ayuntamiento, contrario a la eliminación de estas terrazas, no se la da. Así pues, ha pedido a la alcaldesa que explique los motivos de esa paralización.
Trasladada la pregunta a Rita Barberá, ésta dijo que no obstaculizaba nada, sin más. No entró en los detalles de la licencia y optó por referirse a la situación económica de los chiringuitos, que dicen que han tenido un mal verano. En un marco de loa general al turismo de la ciudad, la alcaldesa no se atrevió a corroborar esa afirmación -dijo desconocer los datos de cada local-, pero sí declaró que la bronca que se ha montado en torno a estos establecimientos no ha favorecido en nada la afluencia de clientes.
A este respecto, el delegado del Gobierno dijo que a los locales dedicados a la hostelería les ha ido en general mejor que el año pasado, lo que no significa que a alguno no le haya ido "un poco peor". En cualquier caso, recordó que los chiringuitos han estado funcionando con normalidad todo el verano y que no había motivos para el alarmismo.