MÓNICA ROS VALENCIA
Tras siete meses de veto en el Cabanyal, a la hora de conceder cualquier tipo de licencias (a excepción de aquellas obras que estaban justificadas por la necesidad de eliminar un riesgo inminente), el Ayuntamiento de Valencia ha decidido dar marcha atrás. Aunque solo en parte.
La asociación de vecinos del Cabanyal-Canyamelar aseguró ayer que la Junta Municipal del Marítim ha otorgado, al menos, 15 permisos de obra menor en el ámbito de actuación del Plan Especial de Protección de Reforma Interior (Pepri), desde el pasado viernes. "Lo que en principio parecía un rumor ya está confirmado, y los vecinos deben saber que ya pueden ejercer su derecho de solicitar y obtener licencias de obra, aunque de momento se limite a algunos tipos de permisos", aseguraron desde la asociación vecinal.
Sin embargo, afirmaron que esta "nueva interpretación" de la orden ministerial -menos restrictiva que la anterior- debería ir acompañada "de un pronunciamiento público que explicara las razones y el alcance de esta nueva decisión que, al parecer, resulta tan arbitraria como la anterior".
Y es que los residentes siguen sin entender con qué criterio se pueden hacer unas obras, y otras no. "En la comisión de Urbanismo del pasado lunes el gobierno de Rita Barberá denegó algo tan sencillo como la autorización para la apertura de un aparcamiento en una planta baja. Se trata de un local sin uso específico, pero lo deniegan. No siguen ningún criterio", añadieron.
Por ello, desde la asociación de vecinos del Cabanyal-Canyamelar instaron al equipo de gobierno y al resto de Administraciones -estatal y autonómica- a que se "pongan a trabajar codo con codo en la puesta en marcha de políticas activas que favorezcan la rehabilitación arquitectónica, y la regeneración del barrio".