J. P. VALENCIA
El presidente de la Asociación Gremial del Taxi, Antonio Muñoz, aseguró ayer que la práctica totalidad de los 2.800 taxis del Área de Prestación Conjunta de Valencia no tienen aún instalado, a diez días de su entrada en vigor, el nuevo taxímetro que ha de regular la jornada horaria en el sector. Al parecer, el chip que debe incorporar aún no está en Valencia y duda de que la próxima semana se pueda colocar en todos, de manera que está tratando de hablar con la Agencia Valenciana de Movilidad Metropolitana para buscar una solución. De lo contrario, "el 3 de enero muchos coches no podrán salir a la calle".
Este nuevo taxímetro, conocido popularmente como "el reloj", tiene como objetivo regular la jornada de los taxistas. Los autónomos no podrán hacer más de 12 horas al día y los coches con conductor, es decir, los coches de empresa, no podrán superar las 16. Superada esa jornada, el taxímetro deja de funcionar.
Esa medida, que la Asociación de Empresarios pone en cuestión, entrará en vigor el próximo 3 de enero y para entonces todos los taxis deberán llevar el reloj, de lo contrario no podrán circular legalmente. El problema es que a falta de diez días para el 3 de enero y con las fiestas navideñas de por medio, lo que reduce los días laborables a cinco, ninguno de los coches está en condiciones.
Según Antonio Muñoz, muchos taxistas han tenido que comprar taxímetros nuevos y otros deben adaptar los que ya tienen, pero todos deben ponerle un chip que haga esa función reguladora de la jornada. Y ese componente no ha llegado todavía a Valencia, concretamente a la Cooperativa Valenciana de Taxistas, que es la que lo instalará en la inmensa mayoría de los coches.
Muñoz cree que llegará hoy o mañana, pero no cree que dé tiempo a instalarlo en todos los taxis antes del día tres, "por eso estoy llamando a la Agencia de la Movilidad para que tome una decisión", que podría ser aplazar la entrada en vigor de la medida.
Con la mayoría
Muñoz aprovechó la entrevista para pronunciarse una vez más sobre "el reloj", pues la Asociación de Empresarios acusó a la Gremial de defender la medida en público y luego darles la razón a ellos en privado. Según dijo, su opción nunca ha sido esta -ellos defendieron la idea de trabajar dos días y librar uno-, pero cuando se hizo la encuesta en el sector salió ganador el reloj y ellos respetan la mayoría. Y en esas están, apoyando la medida hasta ver su funcionamiento, que sólo se comprobará cuando se aplique.