M. ROS VALENCIA
Indignado. Así se sintió un ciudadano tras consultar el Plan de Acción Territorial de la Huerta de Valencia (PAT) y comprobar que tan solo existía una versión, redactada íntegramente en castellano. Tras más de 25 años de la entrada en vigor de la Llei d'Ús del Valencià, y cuando aún resuenan los anuncios oficiales del denominado Pla de Foment del Coneixement i Ús del Valencià a l'Administració de la Generalitat, el ciudadano admite que se sintió "ofendido". Y no solo por un proyecto oficial que ignora la versión en valenciano. Además, la directora general de Territorio, Aránzazu Muñoz, le remite un escrito para agradecerle las alegaciones y su participación ciudadana en el proyecto con una misiva redactada, también, en un perfecto castellano. "He comprendido perfectamente el contenido de su misiva redactada íntegramente en castellano (perdón, menos los datos del papel timbrado) -igual que ocurre con el PAT-, lo que supone un menosprecio a mis derechos ciudadanos", afirma el ciudadano en una carta de respuesta a la directora general.
Es más, el contribuyente en cuestión recuerda en su contestación a la conselleria que una de las alegaciones que presentó al PAT "tenía como penosa protagonista la lengua del proyecto en la que reivindicaba su obligada valencianización. Todas mis aportaciones se realizaron en valenciano. Llueve sobre mojado. Estoy harto de tener que pedir pequeñas dosis del uso de mi lengua, declarada y protegida en l'Estatut como propia del pueblo valenciano".
Respecto a las alegaciones al PAT, el afectado agradece que se incorporen al proyecto "por el bien de la huerta y por el de la calidad de vida de los que, privilegiadamente, ocupan su espacio ancestral. Deseo un buen futuro para aquellas medidas de protección formalizadas en el texto".