MÓNICA ROS
VALENCIA
¿Por qué modelo urbanístico apuesta Compromís?
Queremos un modelo de movilidad, como el de Copenhague o Amsterdam,para convertir Valencia en la capital mediterránea de la bicicleta. Una ciudad con muchas zonas peatonales, advirtiendo a los comerciantes de que cuando se peatonaliza una calle aumenta el rendimiento del pequeño y mediano comercio. Además, apostamos por una ciudad más segura, donde se respeten las zonas 30. Una ciudad donde se planifique no solo el movimiento de los coches, sino también de las bicicletas, con vías ciclistas que permitan desplazarse de una manera razonable.
Proponen un bono de autobús más barato para jubilados, parados y estudiantes... ¿Cómo?
Hay que mejorar la EMT. Hay que aumentar la velocidad de régimen en kilómetros/hora con dos medidas: Priorización en los semáforos y un carril bus donde no se aparque. ¿El dinero? Pues con la ley de Capitalidad. Pero eso le exige algo al alcalde de esta ciudad: Que llegue a acuerdos de movilidad con todos los pueblos del área metropolitana, algo que el PP no sabe hacer.
¿Revisarían el PGOU?
Rotundamente no, porque no está justificado. Un plan general se revisa porque no queda sitio para construir casas. En Valencia tenemos al menos 65.000 pisos vacíos, y mucho terreno del PGOU del año 88. ¿Para que queremos comernos la huerta? Para especular. No queremos una macrociudad. Ahora, sobre todo hay que rehabilitar. Pero en muchos aspectos.
¿En qué aspectos?
Evidentemente rehabilitación de edificios y fachadas, pero también rehabilitación energética (con aislamientos, fuentes de energía en las terrazas, energías fotovoltaicas, pequeñas instalaciones eólicas...) Eso da muchos puestos de trabajo. Además, hay que potenciar los pisos de alquiler garantizando dos cosas: la conservación de los pisos y el pago mensual, mediante seguros.
De la prolongación de Blasco Ibáñez, entonces, ni hablamos...
Es un destarifo. Romper un barrio para meter una gran vía es una idea caduca y casposa. Eso no sanea, no regenera. Y la prueba está en Velluters.
¿Y el Parque Central?
La financiación es muy complicada y el proyecto debe ser más participativo y acabar con los graves problemas del barrio.
¿Proyectos estrella?
Aparte de los que he nombrado... Una red de escuelas infantiles de 0 a 3 años —que Rita Barberá se cargó nada más llegar—, utilizar la dársena del Puerto como una ciudad de la Música para hacer conciertos y fomentar actividades culturales. Y la simple idea de los huertos urbanos, que consiste en aprovechar los solares abandonados que hay en la ciudad para que los jubilados y parados cultiven lo que quieran.