MÓNICA ROS VALENCIA
Conoció a Félix Crespo no como concejal de Fiestas, sino como su profesor de Derecho Constitucional. Le maravilló su capacidad de estar "en misa y repicando". Y es que el edil popular da clases en la facultad a las ocho de la mañana a un grupo de segundo de Derecho para no perder "la vinculación con la docencia". Durante el día cumple con las obligaciones de la corporación, y a última hora Crespo acude a los actos de cualquiera de las entidades festivas de la ciudad que requiera su presencia. Y no son pocas.
Por ello, José León (20 años, vecino de Castellar) pensó: ¿Cómo es posible que un hombre tan respetuoso y trabajador no cuente con una obra que lleve su nombre?. Y decidió hacerle un regalo: El pasodoble "Félix Crespo".
El día que Jesús León le expuso su idea, Félix Crespo se lo tomó a broma, y se negó en redondo. "Le dije que los pasodobles son para las falleras mayores, o para la alcaldesa de Valencia, incluso para el presidente de la Diputación, pero no para mí", explica el edil. Y confiesa: "Es que me daba mucha vergüenza, la verdad". A día de hoy, Crespo continua asegurando, desde la más profunda humildad, que él "no se lo merece". Ahora bien, su alumno -y compositor de la obra que lleva su nombre- opina justo lo contrario.
El pasodoble "Félix Crespo" vio ayer la luz en el concierto que la Banda Municipal de Valencia ofreció en los Jardines del Palau. Los asistentes al concierto también pudieron disfrutar de dos obras encargadas por la Junta Central Fallera (JCF) para "ampliar el repertorio de las bandas de música" y dedicarle dos obras a las falleras mayores de la ciudad. El pasodoble a la Fallera Mayor, Laura Caballero, ha sido compuesto por Miguel Molina, de 44 años, profesor de trompa en Quart de Poblet y director de la banda de Benimàmet. El de la Fallera Mayor Infantil, Carmen Monzonís, es obra de Javier Martínez, un joven músico de 21 años que hace tan solo dos días acabó la carrera de violonchelo y composición con matrícula de honor. Frente a estos dos compositores -que tiene claro que lo suyo es la música- se encuentra Jesús León que, sin embargo, apuesta en firme por el derecho. "Me encanta la música, pero prefiero orientar mi vida al derecho. Para mí, componer y tocar la trompa es una afición maravillosa. De hecho, tan solo tengo acabado el Grado Medio en el conservatorio Iturbi de Valencia", afirma. Ahora bien, el joven tiene madera. Y no solo para la música. "Es muy buen alumno. Muy disciplinado y con muy buen expediente. Aprobó mi asignatura, pero no le he regalado nada. Que conste", asegura el edil entre risas.
Melodías valencianas
En pleno concierto, mientras escuchaba la obra que lleva su nombre, la cara de Félix Crespo era la viva imagen de una persona agradecida. El pasodoble combina varios tipos de melodías valencianas para dejar bien claro que la obra lleva el nombre de un concejal de Fiestas. Tan complacido estaba Crespo que, en cuanto finalizó el pasodoble, se levantó a saludar al compositor, que se encontraba en la otra parte del recinto. En medio del pasillo, profesor y alumno, compositor e inspirador, se fundieron en un sentido abrazo.