LEVANTE-EMV VALENCIA
Trabajadores de la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE) iniciaron ayer un "encierro indefinido" para denunciar que "se está negando la venta de cupones a discapacitados al trasladarla a estancos, bares y gasolineras". El sindicato Comisiones Obreras (CC OO) también ha organizado una protesta en el circuito urbano de Fórmula 1.
Así, el sindicato ha señalado que se están poniendo en riesgo las plantillas de la organización al colocar terminales, puntos de venta y comercializar cupones "incluso en bares", medida que entrará en vigor el 1 de julio, y se sumará a las ventas de "juegos activos" y "rascas" ya autorizados.
También ha querido recordar que "la Conselleria de Economia dictó una resolución en la que consideraba que la ONCE no podía comercializar de forma directa sus productos en los bares" y ha señalado que se "está excluyendo a las personas ciegas", ya que 1 de julio también podrá vender cupones cualquier persona. El objetivo de la protesta, además, será que la ministra de sanidad, Leire Pajín, reciba a una comisión para solucionar "estos problemas".