SERGI PITARCH VALENCIA
Los gestores de la Entidad Metropolitana de Tratamiento de Residuos (Emtre), puestos por la mayoría social y electoral del PP, han aprobado una subida sin precedentes de la tasa de la basura, que en este caso va integrada en la factura del agua. Según argumentan, la situación financiera de la entidad es tan grave que la única manera de salvarla es obteniendo en 2012 casi el triple de recursos de los usuarios, en concreto 48 millones de euros más de lo que se recibirá este año.
Este agujero, que numéricamente son 14 millones de euros en facturas impagadas, y que ha obligado a la empresa adjudicataria a hipotecar la todavía no inaugurada planta de tratamiento de Quart de Poblet, es visto por PP y oposición de manera radicalmente diferente.
El portavoz del PP en el Emtre, el concejal de Massamagrell Enrique Senent, recordó ayer que la Generalitat adeuda a la entidad metropolitana 22 millones de euros y que dispone de sentencias favorables contra los ayuntamientos de Macastre y Buñol que les reportarían 16 millones de euros.
Por su parte, la oposición critica la mala gestión del PP y acusa a sus gestores de saber bastante antes de elecciones que la Emtre "está en quiebra técnica". "Si fuera una empresa privada ya debería haber cerrado", recuerda el representante de Compromís, Josep Bort.
La Emtre se ha enfangado con la construcción de tres plantas para el tratamiento de los residuos que se le ha ido de las manos. El coste ya va por los 122 millones de euros y sólo la de Quart de Poblet está trabajando, aunque no ha sido inaugurada. Al contrario que en otros servicios, las instalaciones las abonan los vecinos y no las concesionarias, que tan sólo han de gestionarlas y cobrar por ello. Esto es una losa que la entidad metropolitana no ha podido aguantar y que una vez más recaerá sobre los bolsillos de los usuarios.
De hecho, la única entrada de ingresos, a parte de las subvenciones de la Generalitat, que se encuentra en una situación similar, es el cobro de la tasa Tamer que con su subida prevé llegar a los 89 millones de recaudación. El PSPV denuncia que este dinero no irá dirigido a pagar el servicio sino que también ayudará a abonar los gastos financieros.
En este caso, las deudas con los bancos superan los 10 millones de euros, de los que 4,5 millones son intereses de demora. Además, los socialistas calculan que a finales de este año las obligaciones pendientes de pago ascenderán a 44 millones.
Por su parte, Senent explicó ayer que en los últimos tiempos el personal de la planta de Quart de Poblet ha aumentado en un 15 %, debido a que el tratamiento es mucho más complejo que en las viejas instalaciones. La Emtre empieza a recordar demasiado a otros casos de entidades públicas que se han liquidado por la crisis.