LAIA RAMOS VALENCIA
Con motivo del día del árbol se inauguró en el centro de educación medioambiental NaTuria, situado en el antiguo cauce del río, el "Rincón del árbol".
En la exposición, que estará abierta durante dos meses, los visitantes tendrán acceso a una aplicación informática, "Sigarbval", que les permitirá conocer los más de 163.000 árboles que pueblan actualmente las zonas verdes, calles y parques de Valencia. Así, los ciudadanos que lo deseen podrán introducir el nombre de su calle en la herramienta multimedia y, a continuación, se les mostrarán unas fichas con las características y peculiaridades de los ejemplares que hay cerca de su casa.
Esta es una de las iniciativas que presentó ayer la delegación de Medioambiente y Desarrollo Sostenible del ayuntamiento para que los valencianos tomen conciencia de la importancia que tienen las zonas verdes en la ciudad.
Los asistentes pudieron observar en primera persona cómo funciona la Unidad de Inventario y Diagnóstico del Arbolado (DIDA) que controla el buen estado de los árboles del municipio. Este servicio de diagnóstico, es capaz de detectar mediante una tomografía, similar a los rayos X, las patologías que un árbol puede sufrir en su interior imperceptibles a simple vista.
Entre los problemas que se suelen detectar es frecuente el peligro de que el ejemplar se desplome porque el interior del tronco está vacío a causa de algún golpe o la presencia de algún animal.
Desde hace nueve años, 800 árboles de Valencia ya han pasado por el tomógrafo. Son los ejemplares de gran tamaño y los más deteriorados los que se someten a estas pruebas, aunque, como explica Jacobo Llorens, técnico especialista del DIDA, "cuando no existe un peligro para la población, siempre intentamos salvar el árbol antes de proceder a su tala".
En el acto estuvo presente el concejal de Medio Ambiente, Ramón Isidro Sanchis, quien afirmó que "la ciudad de Valencia es una de las pioneras en la conservación de la naturaleza" y añadió, "el servicio de diagnóstico no se utiliza para justificar la tala de árboles. Llegamos hasta el último punto para conservarlos, pero la vida humana está por delante. Aquí no se tala ningún árbol por capricho, se tala un árbol cuando no reúne las condiciones". Como compromiso simbólico con la protección de la Naturaleza, el concejal de Medio Ambiente y la concejal de Contaminación Acústica, Lourdes Bernal, plantaron un naranjo en el viejo cauce del río.
Además, el centro Naturia también ha organizado para los días 5 y 12 de febrero unas rutas verdes a pie y en bicicleta por los Jardines del Real y el Jardín del Túria.